En una sociedad cada vez más longeva y con tendencia a la obesidad, no es extraño que medicamentos como Ramipril se receten cada vez con más frecuencia. Hay pacientes que prefieren medicarse antes de intentar reducir sus problemas de hipertensión mediante la dieta, cosa que no siempre es posible.

Nuestro artículo de hoy se dirige a esos pacientes que demandan el tratamiento farmacológico con Ramipril antes de probar otras alternativas.

¿Para qué se utiliza Ramipril?

Ramipril es un fármaco perteneciente al grupo de los inhibidores de la ECA (inhibidores de la enzima conversora de angiotensina). Se utiliza para controlar la hipertensión y para reducir el riesgo de conplicaciones asociadas a la misma, por lo tanto, es un fármaco que salva vidas. También se prescribe Ramipril como protector renal en determinados pacientes.

Sin embargo, Ramipril reacciona frente a otros medicamentos, muchos de venta sin receta, y puede jugarnos una mala pasada en circunstancias donde exista riesgo de deshidratación importante. Uno de los efectos adversos poco frecuentes si lo utilizas correctamente, aunque importante, es la hiperpotasemia.

Los peligros de la hiperpotasemia

Se habla de hipercalemia o hiperpotasemia ante un nivel de potasio en sangre más alto de lo normal. Para la mayoría de las personas, su nivel de potasio debe estar entre 3,5 y 5,0 milimoles por litro (mmol/L). La hiperpotasemia es un nivel de potasio superior a 5,5.

La hiperpotasemia puede poner en peligro la vida del paciente, produciendo un paro cardíaco o un fallo renal, y requiere de una intervención médica inmediata. Dicha intervención o tratamiento será diferente dependiendo de las enfermedades que presente el paciente, de su estado de hidratación y de si consume o no otras sustancias, desde sales hasta comprimidos herbales, que alteren los niveles de electrolitos en sangre.

Asociaciones peligrosas

Informa a tu médico de cualquier fármaco o suplemento nutricional que tomes y no abuses de las bebidas diuréticas. No suspendas ni comiences a tomar medicamento alguno sin informar antes al facultativo que sigue tu tratamiento con Ramipril.

En caso de debilidad extrema, hipotensión y bradicardia, acude al servicio de urgencias. La hiperpotasemia puede ocurrir de manera aislada porque se den ciertas condiciones, o presentarse en episodios recurrentes.