Llega el verano y las altas temperaturas. Aunque ya hemos tenido que hacer frente a la primera gran ola de calor, lo peor todavía no ha llegado y es importante conocer como debemos afrontar los días calurosos.

La hidratación es fundamental para hacer frente a los episodios de calor. Las bebidas, al igual que algunas frutas y verduras ricas en agua, son las mejores opciones. Las bebidas azucaradas y el alcohol no tendrán ese efecto y su consumo puede incluso llegar a tener efectos nocivos.

El agua debe convertirse en un indispensable siempre pero más en los días calurosos. Aunque no es la única opción saludable a la que puedes recurrir con la llegada de las altas temperaturas. En este sentido, la Fundación Española de la Nutrición señala que "además del agua, existen otras formas de hidratación como el consumo de otros líquidos".

Solo hay dos bebidas que, según la Universidad de Harvard son saludables además del agua: el café y el té y que contribuyen a mantener el cuerpo hidratado de una forma sana.

Estas dos bebidas pueden causar deshidratación pero sólo si abusas de su consumo. Esas personas que toman más de cinco tazas al día pueden seguir un pequeño consejo para minimizar ese riesgo: tomarlo con hielos. Quienes así lo hagan se asegurarán que cualquier efecto diurético que pueda incrementar el riesgo de deshidratación, estará más que cubierto.