El verano es momento de tomar comidas frescas, llevar una dieta sana y equilibrada, y que al mismo tiempo sea ligera. A su vez, es importante beber mucho, ya que las altas temperaturas provocan deshidratación. Pero ojo, no vale con cualquier bebida, mejor aquellas que sean refrescantes, apacigüen la sed y sean saludables. El agua es la mejor opción, así como zumos y batidos de frutas. Pero otra clase de bebidas que resultan interesantes son las infusiones veraniegas.

Muchos tipos de té tienen propiedades diuréticas, ayudan a reducir el peso y controlar la sensación de apetito. Una ingesta adecuada de estas infusiones hidrata nuestro cuerpo y facilita la eliminación de líquidos en exceso.

En función de sus componentes, son más apropiadas para un efecto u otro sobre el organismo. Así, el té de frutos rojos adelgaza y retrasa el envejecimiento. Si lleva guaraná, aporta mucha energía al organismo, y cuando incluye menta, se alivia el dolor estomacal.

Más allá de los tés, hay otras infusiones veraniegas que puedes preparar cómodamente desde casa con ingredientes muy comunes. Presta atención a la siguiente infusión de manzana.

Infusión de manzana con ingredientes caseros

Para esta bebida veraniega únicamente necesitamos la piel de dos manzanas, dos vasos de agua, un limón, canela en rama y un poco de miel.

  1. La preparación empieza poniendo el agua a hervir y añadiendo las pieles de manzana.
  2. A continuación, se agrega media cucharada de zumo de limón, canela en rama y un poco de miel.
  3. Hay que dejar que todo cocine durante unos 20 minutos.
  4. Pasado ese tiempo, se deja enfriar y se mete en la nevera antes de consumirla.

La manzana es un alimento muy rico en fibra, aporta 5 gramos cada pieza, por lo que reduce la sensación de apetito. Una infusión con piel de esta fruta es perfecta para tomar entre horas. También es un buen antioxidante y es rica en vitaminas del tipo B y C. Y su presencia en ácido málico y tartárico induce a la eliminación de contenidos grasos en otros alimentos.

Esta infusión se puede tomar fría, algo que se agradece en verano, pero lo más importante es que desinflama el vientre, mejora la digestión y ejerce como alimento detox. El mejor momento para ingerirla es durante la noche, aunque también se puede consumir entre comidas.