Y otro mito muy común es que las pipas de calabaza engordan menos que las de girasol. Conque veamos cuáles son los aportes calóricos y el contenido en grasas de ambos tipos de pipas.

Pipas de girasol: menos grasas y más calorías

La pipa de girasol aporta un 40 % de grasas, la mayoría de ellas insaturadas, es decir, se trata de grasas saludables. Y su aporte calórico es de unas 575 calorías por cada 100 gramos de producto.

Pipas de calabaza: más grasas pero menos calorías

Por su parte, la pipa de calabaza contiene un 50 % de grasas, también insaturadas en su mayoría.

Pero lo curioso es que su valor calórico es inferior al de las pipas de girasol, ya que 100 gramos de estas pipas aportan unas 450 calorías. Esto ocurre porque el porcentaje de hidratos de carbono es menor en las pipas de calabaza.

Entonces, ¿engordan más las pipas de girasol o las de calabaza?

Haciendo una simple regla de tres, obtenemos que 78 gramos de pipas de girasol aportan las mismas calorías que 100 gramos de pipas de calabaza. Es decir, engordan más las pipas de girasol.

Sin embargo, la diferencia calórica no es abismal: consumir ambos productos supone un aporte calórico alto, pero tampoco hay por qué dramatizar, ya que ingerir 100 gramos de pipas peladas supone darse un auténtico atracón.

La sal de las pipas, un factor que hemos de tener en cuenta

La conclusión es que, como ocurre con todo lo relacionado con la alimentación, en la moderación está la clave. Podemos consumir sin riesgo de engordar las dos variedades de pipas, siempre que no nos pasemos de la raya.

Lo que sí debemos tener en cuenta es que las pipas de girasol saladas tienen un contenido en sal que es altísimo. El exceso de sal en la alimentación puede, entre otros efectos indeseados, provocar retención de líquidos.

Por tanto, si nos gustan más estas pipas que las de calabaza, es preferible optar por las pipas de girasol sin sal.