Según un último estudio de la Sociedad Española de Medicina General, un 12% de las mujeres españolas sufren vaginismo, una disfunción sexual que se caracteriza por espasmos en los músculos que rodean la vagina durante la penetración y que ocurren en contra de su voluntad. 

No solo afecta a la calidad de las relaciones sexuales y la masturbación, ya que los espamos hacen que se estreche la vagina, sino también al ciclo menstrual al no poder usar productos de higiene íntima como tampones o copas menstruales.

Los síntomas principales, como explica a este portal Miriam Maireles (@maaisex), terapeuta sexual y de pareja, son:

  • Dificultad e incluso imposibilidad de penetración.
  • Molestias al someterse a una exploración ginecológica.
  • Tensión muscular vaginal durante las relaciones sexuales. 

“Normalmente, son personas que tienen una desconexión de su vagina muy importante, que no se han visto ni conocen sus genitales”

El vaginismo también puede ocurrir por causas biológicas que, de acuerdo al citado informe de SEMG, tiene una incidencia de un 10%.

¿Por qué se produce el vaginismo?

Aunque las causas del vaginismo pueden ser variadas y dependen de cada persona, la experta especifica cuáles son las más frecuentes.

  • Causas biológicas, por una malformación en la vagina, inflamación (por vaginitis o cistitis), fármacos cuyos efectos secundarios estén impidiendo la penetración o lesiones.
  • Causas psicosociales. “Se puede producir por errores de aprendizaje”, indica la terapeuta sexual. “Por ejemplo, al pensar que el orificio vaginal es muy pequeño y el pene es muy grande, por desconocimiento (sobre todo en las primeras experiencias sexuales) o al darle mucha importancia al coito y cree que sin él no hay una relación sexual completa”.

Pero ahí no queda la cosa:

Vaginismo: ¿Cuál es el tratamiento? Man holding woman hand on white bed, couple sexual concept

En cuanto a cuándo puede aparecer el vaginismo, Maireles hace hincapié en que "puede producirse de forma primaria, es decir, que ocurre desde siempre".

En estos casos, es frecuente que se le ponga nombre al problema durante la adolescencia, ya sea al intentar mantener las primeras relaciones sexuales, introducirse un tampón o durante una primera visita al ginecólogo para una revisión.

No obstante, también puede ser consecuencia “de un momento concreto de la vida, tras un embarazo, una afección o un tratamiento farmacológico”.

Vaginismo: ¿Cómo se trata?

El tratamiento consiste en una combinación de educación, asesoría de un especialista y ejercicios. El primer paso para superar el vaginismo, indica la especialista, es eliminar sus causas.

"Si el motivo es la penetración, se elimina y se prohíbe el coito".

También se llevan a cabo técnicas de relajación y de prospección, “para ser conscientes de que existen estos músculos a nivel del suelo pélvico, sobre todo, el pubococcígeo, el responsable de la disfunción sexual”.

Los ejercicios de Kegel, que sirven para fortalecer el suelo pélvico, son una parte fundamental para tratar el vaginismo. “Posteriormente se añaden ejercicios en los que van introduciendo dildos (dilatadores vaginales) y se recomienda la técnica del espejo, para conocer en profundidad la vagina”.

“Todos estos ejercicios, en un primer momento, se realizan en soledad. Y una vez se sienta a gusto y relajada, puede unirse el compañero sentimental (en el caso de que tuviera)”. 

Es esencial descubrir la raíz del problema para abordarlo por completo y erradicarlo, ya que requiere de un esfuerzo intenso que intercala ayuda profesional y ejercicios en casa.