María de la Huerta.A CoruñaTras más de una década de ardua investigación, un equipo del Laboratorio de Inteligencia Artificial de la Universidade da Coruña (UDC), coordinado por la profesora María Amparo Alonso Betanzos, ha desarrollado un sistema de computación capaz de sustituir a la figura del obstetra durante el test basal, una prueba que se realiza periódicamente a las embarazadas a partir de la semana 30 de gestación.El mecanismo ideado por los investigadores coruñeses simplificaría el seguimiento de la gestación, pues permitiría medir la frecuencia cardiaca del feto y la actividad uterina de la madre desde los centros de Atención Primaria. Una importante novedad, ya que este tipo de pruebas se realizan siempre en los hospitales de referencia.El funcionamiento del prototipo, que ya ha sido probado con éxito en el Hospital Materno Infantil de A Coruña y en varios centros médicos de Estados Unidos, es, teóricamente, bastante sencillo. A través de unas bandas con sensores que se colocan en el vientre materno, el sistema -que se puede instalar en un ordenador normal- recoge el ritmo de los latidos del feto -que suele estar entre los 120 y los 170 toques por minuto-, sus aceleraciones y, sobre todo, sus descensos, para posibilitar la detección de posibles cardiopatías. Una vez recibidas esas señales, la computadora interpreta la situación del paciente y, sólo si percibe alguna anomalía, remite inmediatamente una señal de alarma a los médicos del hospital de referencia para que se hagan cargo del caso. Para realizar un diagnóstico fidedigno, el mecanismo desarrollado por el laboratorio de la UDC -que está pendiente de obtener la patente de explotación- emplea complejas técnicas de Inteligencia Artificial como las redes neuronales, que permiten captar el conocimiento médico adquirido a través de la experiencia y aproximarse a los métodos de razonamiento clínico.