El Estado destinó en 2012 algo más de 94 millones de euros para pagar a los cerca de 3.000 profesores que imparten la asignatura de Religión católica en Educación Infantil y Primaria. El Gobierno explica que el Estado solo paga el coste de los profesores de Religión de Andalucía, Aragón, Canarias, Cantabria, Ceuta, Melilla y los colegios en el exterior. El resto de autonomías ya cuenta con una partida propia para ellos.