La escritora e investigadora Marilar Aleixandre ingresó ayer oficialmente en la Real Academia Galega (RAG), ocupando el asiento que había quedado vacante tras el fallecimiento en 2015 de Xosé Neira Vilas, autor del célebre libro Memorias dun neno labrego. En el acto en el que aceptó el puesto, celebrado en el Paraninfo de la Universidade de Santiago, Aleixandre entonó un canto en defensa del paisaje gallego a través de su discurso, Voces termando da paisaxe galega.

Aleixandre destacó el "expolio" de las minas a cielo abierto en Valdeorras, en las que "un 4% se aprovecha y el 96% son residuos", o "el riesgo al que están sometidos la Ribeira Sacra y los Cañones del Sil por la construcción de la autopista A-76". Pero Marilar Aleixandre también tuvo palabras para su predecesor en el cargo, Xosé Neira Vilas, al que agradeció su obra Memorias dun neno labrego, en la que "no falseó la realidad con azúcar", sino que "reflejaba la lucha de clases y llamaba a batallar contra la resignación y el miedo en el campo gallego".

El discurso de la autora concluyó con un llamamiento a "termar" de la memoria, "los nombres y la resistencia", recordando la figura de Dolores Blanco, Lola de Cangas, una redera afiliada a la CNT represaliada por el franquismo en agosto de 1936.

Además anunció que "defenderá el feminismo de Rosalía o Emilia Pardo Bazán", ya que "las instituciones de nuestro país se están demorando en reconocer a las mujeres como intelectuales".