El cómico coruñés Rober Bodegas, quien pidió el pasado lunes la retirada del vídeo de Central Comedy de un monólogo en el que hacía chistes sobre la comunidad gitana y que ha generado polémica entre el colectivo, afirmó ayer que "no queda otra que la justicia se haga cargo" de este tema "viendo que la comunidad romaní no ha aceptado" sus disculpas. "Viendo que no han sido aceptadas porque por lo visto en ellas debía haber omitido la mención a las amenazas, ya que al no hacerlo vuelvo a dejar a la comunidad en mal lugar, no me queda otra que esperar a que la justicia se haga cargo", escribió Bodegas en su cuenta social, donde anunció que daría información a la policía sobre las más de 400 amenazas recibidas.

El cómico aborda en diversos tuits su opinión tras las críticas recibidas por diversas asociaciones gitanas. "Hubiese estado bien que desde las asociaciones se condenasen esas amenazas o se animase a quienes las han enviado a retractarse, así como retirar todos los vídeos y comentarios en los que se anima al linchamiento", indicó. A su entender, esta actitud del colectivo, "si se trata de ganar crédito, tal vez habría ayudado". "Si el problema es la estigmatización, creo que todas esas amenazas y conductas agresivas son incluso más perjudiciales que cuatro chistes. Aunque esto es sólo mi punto de vista", añadió. El artista coruñés justificó con humor algunos de los chistes que incluía en su monólogo, recordando que quien haya seguido su carrera como cómico sabría de su "predilección por hablar de tabúes o temas controvertidos". "Y he hablado (y me he reído) en mis shows de violencia machista, suicidio, terrorismo islámico, animalismo, cáncer, pederastia, etc... Con esta línea cómica, el tema en cuestión considero que encaja dentro del discurso y no es una fijación personal", aseveró. Bodegas continúa asegurando que "ningún tema debe estar vetado para hacer comedia y ha quedado claro que este tema si lo está". "En cualquier caso, y es triste explicarlo, las bromas se dirigían a determinadas costumbres y no a la etnia en si, ni a sus miembros que no participan de ellas. A quienes obviamente, respeto", señaló.

La polémica sobre este monólogo ha llevado incluso a pronunciarse a los políticos sobre el tema. El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades, Pedro Duque, indicó ayer que el racismo y las expresiones racistas son aberrantes, pero precisó que el humor debe seguir teniendo su espacio. "Que no se malinterprete: aberrante es el racismo y las expresiones racistas. El humor debe seguir teniendo su espacio. Las amenazas son intolerables", escribió ayer el ministro en Twitter después de expresar el martes en esta red social que le parecía "aberrante amenazar a cómicos por un par de bromas". La Sociedad Gitana Española ha criticado que Duque haya hecho unas declaraciones " que no se ajustan de ninguna manera a la lógica de un ministro del siglo XXI". Por su parte, Albert Rivera, defendió la libertad de expresión de cómicos pero pidió prudencia para no estigmatizar a nadie.