03 de abril de 2019
03.04.2019
José Antonio Castillo

"Las secuelas graves condicionan la vida de todo el núcleo familiar"

José Castillo lidera, desde Santiago, el desarrollo de una terapia, en fase experimental, para reducir el daño cerebral tras un ictus

02.04.2019 | 20:22
José Antonio Castillo, en el laboratorio del IDIS, en Santiago

El daño cerebral adquirido (DCA) es un conjunto de alteraciones que afectan a un cerebro sano provocadas por distintas patologías, que aparecen de repente, sin avisar, y que no tienen un carácter degenerativo ni congénito. Y el ictus es la principal causa del DCA. Solo el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) registra, cada año, unos mil ingresos por esta dolencia. Especialistas y pacientes insisten en que el abordaje precoz es "clave" para reducir las secuelas. La rapidez con la que se atiende a los afectados, subrayan, marca la diferencia entre un susto, una discapacidad leve, moderada o grave, o la muerte.

Advertir los primeros síntomas —alta de movilidad en las manos, pérdida de fuerza en los brazos, hormigueo, alteraciones en el lenguaje, sonrisa ladeada en el labio, que solo descubre la mitad de la dentadura...— antes de que se cierre el flujo de sangre al cerebro y actuar con urgencia es vital para minimizar los efectos, pero también podría llegar a serlo un fármaco que, ante la mínima sospecha, se pudiese ofrecer de forma preventiva para reducir la lesión cerebral en el centro de salud en el que el afectado sea atendido en primera instancia o, incluso, por el personal de la ambulancia en la que sea trasladado. Un equipo del Laboratorio de Neurociencias Clínicas del Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS) trabaja, desde hace dos décadas, en el desarrollo de un tratamiento que actúe en esa línea y, recientemente, han concluido un exitoso ensayo clínico en medio centenar de pacientes cuyos resultados fueron publicados en la prestigiosa revista científica Annals of
Neurology
.

La clave de su innovadora terapia, todavía en fase experimental, radica en "actuar sobre el glutamato, un neurotransmisor vital para el buen funcionamiento del cerebro, pero que cuando se produce un ictus se libera de forma incontrolable y es el responsable de agravar la lesión neuronal", explica José Antonio Castillo, director del IDIS y uno de los ponentes que este sábado participará en la III Jornada gallega sobre daño cerebral adquirido que organizan la Asociación de Daño Cerebral Adquirido de A Coruña (Adaceco) y la Fundación María José Jove, en la sede de esta institución. "Lo que hicimos fue reducir los niveles de glutamato en sangre mediante un bloqueador de esta sustancia presente en un complemento vitamínico que se administra por vía intravenosa, por lo que el efecto es más rápido y también se eliminan posibles complicaciones", explica Castillo, quien reivindica la importancia de la aparición de un fármaco de este tipo en el mercado, ya que puede marcar la diferencia, por ejemplo, entre que un paciente se quede con un mínimo problema de movilidad en una mano a tener una parálisis en casi todo el cuerpo y, subraya, "las secuelas graves no solo condicionan al afectado, sino que suponen un vuelco para la vida de todo el núcleo familiar".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Noticias relacionadas

GALICIA EN VINOS

Galicia en Vinos

Todos los vinos de Galicia

Consulta aquí todos los vinos de las cinco denominaciones de origen de Galicia


ESPECIAL

PREMIOS OPINIÓN MÚSICA RAÍZ

Premios Opinión da Música de Raíz

Consulta aquí a información dos premios de música do noso diario


Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.