02 de mayo de 2019
02.05.2019
Ángeles Múñoz y Dionisio Martín

"¿Quién es el sabio que decide que una música es mala?"

"Si Camela no cantara al amor o al desamor no seríamos Camela. No sabemos hacer otra cosa"

01.05.2019 | 22:27
Ángeles Múñoz y Dionisio Martín.

Con Rebobinando, Ángeles Muñoz y Dionisio Martín han rendido el homenaje que se merecen como una de las bandas españolas más populares desde los 90. Y lo han hecho rodeados de amigos conocidos y saludados como Alaska, Juan Magán, Bisbal, Javiera Mena, Taburete o Medina Azahara.

25 años a contracorriente de la industria, de los críticos, de las revistas de tendencias, de los medios serios. ¿Cómo lo han hecho?

Ángeles: Gracias a nuestra gente, a nuestros seguidores y a nuestro público, que son los que han estado siempre, nos han mantenido ahí y siguen viniendo a todos los conciertos, los que no se cansan de nosotros y nos dan la ilusión del día a día.

Supongo que se canta mejor con el viento a favor.

Ángeles: Estamos igual de felices porque seguimos haciendo lo que nos gusta. Pero también es verdad que está bien que te llegue otro tipo de reconocimiento que hasta ahora no habíamos tenido.

Dioni: De unos años para acá el reconocimiento de algunos medios lo vamos teniendo, y eso te gusta y nos van abriendo más puertas. Nosotros no tenemos ningún rencor ni resquemor por los que en su día no nos reconocían. Mientras tanto, en estos años hemos seguido haciendo lo que más nos gustaba, que es la música.

¿Había algo de clasismo, o incluso de racismo, en ese desprecio hacia Camela?

D: A mí eso nunca me ha gustado decirlo. Lo que a lo mejor sí que había era poco respeto desde algunos medios, que sin conocernos ni saber de nosotros, escribían lo primero que les venía a la cabeza sin ninguna razón. Pero fue sobre todo a lo primero, luego ya dejamos de echar cuentas. Si tenemos que sopesar estos 25 años entre lo bueno y lo malo que nos ha pasado, nos quedamos con lo positivo. Después de 25 años, la gente que había en algunos medios ya no está y ahora hay personas más abiertas, gente que nos dice que se ha criado con nuestra música.

Á: "Sois la banda sonora de mi vida", nos dicen mucho.

¿Ese poder de formar parte de tantas vidas exige una gran responsabilidad, como le decían a Spiderman?

Á: Siempre hemos sido conscientes de eso. Lo vemos en cada concierto, en cada firma de discos, lo vemos en el pueblo, en la gente de la calle, en los vídeos que nos han mandado de gente que se casa con nuestras canciones. Es el mejor premio que un artista puede tener, y a nosotros nos han premiado año tras año.

D: Sabemos que, además de la generación que empezó a escucharnos al principio, hay una nueva con la que tenemos una responsabilidad de que cada nuevo disco que hagamos esté a la altura de lo que se merecen.

Para algunos reconocer que les gustaba Camela ha sido como salir del armario. ¿Por qué?

Á: No sé por qué había gente que ocultaba que le gustaba Camela. Nunca hemos matado a nadie. A algunos les daba vergüenza quizá porque habían escuchado muchas críticas y leído muchos artículos en los que se ha mentido tanto, contando cosas que han pasado en nuestros conciertos cuando ni siquiera habían estado allí... Habrá gente que se lo ha creído, y cuando nos han conocido en persona y visto en directo se han dado cuenta de que era todo lo contrario.

¿Son los oyentes más jóvenes más abiertos musicalmente?

D: Sí, date cuenta de que la gente ahora tiene acceso a muchas más músicas de la que teníamos nosotros hace años.

¿Existe la buena música y la música mala?

D: Yo no creo en eso. Hay música de todo tipo y todos los estilos y, oye, una te gustará más y otra te gustará menos.

Á: ¿Quién es el sabio en el mundo para decidir que una música es buena o mala? Cada estilo es diferente y lo que te guste, muy bien. Y si no, respétalo.

¿Por qué ustedes siguen y no el otro millón de grupos que hacían su mismo tipo de música en la década de los 90?

D: Nosotros creamos un estilo propio y funcionó muy bien. Le pasa a los grandes artistas, no solo a nosotros, que cuando innovan en algo muchos otros los toman de guía. Todos esos se han ido quedando en el camino y ha permanecido lo original, que éramos nosotros. Al principio nos preguntaban si nos molestaba tener tantos imitadores, y nosotros decíamos que al contrario, que nos encantaba haber abierto una rama musical.

Seis de vuestros álbumes tienen la palabra "amor" en el título, y unos cuantos más "corazón". ¿No hay más cosas a las que cantar? El mundo no es así...

Á: Perdona, yo creo que en el mundo hay gente que es puro corazón y que da amor a muchísima gente. Pero claro, nos fijamos más en el que no lo da. Si Camela no le cantara al amor o al desamor no seríamos Camela. No sabemos hacerlo de otra manera.

En los agradecimientos del disco no hay ninguna referencia a Miguel Ángel Cabrera, que fue parte de Camela durante muchos de estos 25 años. ¿Tan agria fue la separación?

D: No es tan agria como se ha dicho, no te dejes influenciar. En su día él se acomodó, dejó de componer y tomaron las riendas mi hijo y Ángeles. Estuvo en Camela incluso 10 o 12 años que no aportaba nada pese a que había tres partes iguales. Llegó un momento que dijo 'mira chicos, yo esto ya...'. Y nosotros decidimos continuar.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

ESPECIAL

PREMIOS OPINIÓN MÚSICA RAÍZ

Premios Opinión da Música de Raíz

Consulta aquí a información dos premios de música do noso diario


Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.