La polémica por las expropiaciones a vecinos de Eirís que conlleva la ampliación del Hospital Universitario de A Coruña también estuvo presente ayer en la protesta de Santiago. Un grupo de manifestantes aludían al tema con varias pancartas en donde bajo el lema Novo Chuac sí, pero non así y un puño que agredía a unas viviendas, mostraban su rechazo a que para la construcción del nuevo centro hospitalario haya numerosos vecinos que tengan que dejar sus viviendas.

La Asociación de Vecinos de Eirís aseguraba hace unos días que hasta medio centenar de viviendas pueden verse afectadas por las construcción del nuevo hospital. Además, vecinos de las inmediaciones consultados por este periódico tras el anuncio de la ampliación, se mostraban muy molestos al asegurar que nadie les había consultado ni informado sobre que sus casas podrían verse afectadas y confiaban en que el nuevo centro se construyese en una zona con terrenos libres.

Los vecinos han creado una plataforma, cuyos representantes aseguraban la semana pasada que viven con incertidumbre y "preocupación" por no saber lo que va a ocurrir. "Mover un camino significa tirar tres casas más o no", reconocía hace unos días la presidenta de la asociación vecinal Uxío Carré, Mónica Díaz.