El titular del Juzgado de Lo Penal número 1 de Córdoba condenó a un año y seis meses de prisión a cada uno de los cuatro miembros de La Manada -Alfonso Jesús Cabezuelo, José Ángel Prenda, Antonio Manuel Guerrero y Jesús Escudero- que abusaron sexualmente de una joven en Pozoblanco (Córdoba) en 2016. A su vez, Prenda fue también condenado a tres años de prisión por un delito contra la intimidad al ser el autor de la grabación de las imágenes que recogen los abusos, pena reducida a un año y cuatro meses para cada uno de los otros tres acusados y ahora también condenados por dicho delito.

En su sentencia, de 126 folios y facilitada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el juez sustenta la condena al dar validez al vídeo que grabaron los condenados el día de los hechos y que fue hallado por los agentes que investigaron el caso de los Sanfermines del año 2016 por el que todos ellos cumplen condena por violación junto a un quinto miembro del grupo autodenominado como La Manada.

El juez considera probado que los ahora condenados acudieron en la madrugada del 1 de mayo de 2016 a la feria de Torrecampo y coincidieron en una caseta con la víctima, quien sobre las 07.15 horas decidió volver a su domicilio en Pozoblanco en un vehículo junto a ellos. Sin embargo, en un "momento indeterminado" y sin que "se haya acreditado la causa de ello", la chica cayó en un "estado de inconsciencia", lo que aprovecharon todos los condenados "con ánimo libidinoso" para realizarle "diversos tocamientos de carácter sexual".

Además, Prenda "realizó la grabación de dichos actos" con la "aceptación y concierto previo de todos los demás" y, "haciendo alarde de la acción realizada" y con evidente "ánimo de vejar y vulnerar la intimidad de la perjudicada", envió el archivo a dos grupos de WhatsApp, aunque no se considera "suficientemente acreditado" que los otros tres acusados "participasen de la decisión de enviar el vídeo", señala la sentencia.

Posteriormente, una vez llegaron al municipio de Pozoblanco tres de los condenados se bajaron del coche, en el que siguió Cabezuelo junto con la joven, a quien pidió que le realizara una felación, algo a lo que ella se negó. Ante la negativa, el condenado la "golpeó" en la cara, le dio un "puñetazo en el brazo" y la empujó para que saliera del coche mientras le decía "puta", aunque como consecuencia de dicha conducta no consta que sufriera lesión alguna.

Según el juez, el delito de abusos sexuales contempla una pena de uno a tres años de prisión, si bien las circunstancias "personales" de los acusados, quienes unos meses después llevaron a cabo una "conducta ilícita de mayor gravedad aún" en los Sanfermines de Pamplona, determinan la necesidad de una "pena en extensión superior al mínimo legal".

Por todo ello, el juez condena a Prenda a un total de cuatro años y seis meses por los delitos de abuso sexual y contra la intimidad, y a dos años y diez meses al resto por los mismos delitos, mientras que a Cabezuelo le suma una multa por un delito leve de maltrato.

Todos ellos deberán pagar a la víctima 13.150 euros como indemnización por el perjuicio personal básico sufrido.