20 de septiembre de 2020
20.09.2020
La Opinión de A Coruña

El Covid hace mella en el alzhéimer

Familiares de personas afectadas alertan del "deterioro" cognitivo y físico de estos pacientes desde el inicio de la pandemia al no recibir las terapias necesarias. Se sienten "olvidados" por la administración

20.09.2020 | 02:06
Un paciente colorea en una de las actividades de Afaco.

Problemas de movilidad, más despistes de los habituales, dificultad para hablar, perder la autonomía para cosas básicas como ir al baño o sentarse bien a la mesa o estar apáticos son algunos de los efectos que estos seis meses de pandemia han tenido en los enfermos con alzhéimer que no han podido acudir a las terapias que precisan al estar los centros de día cerrados. Familiares de coruñeses afectados denuncian sentirse "olvidados" por la administración que, dicen, no se ha preocupado por estos pacientes que han sufrido "deterioro" tanto a nivel físico como cognitivo

Sus recuerdos se difuminan con rapidez, pero no las consecuencias en la salud que dejan estos seis meses de pandemia en los que el confinamiento y el cierre de los centros de día dieron portazo a sus rutinas diarias, claves en su enfermedad. Las familias de personas con alzhéimer denuncian, con motivo del día mundial de esta patología que se conmemora mañana, sentirse "olvidados" por las administraciones y alertan del "deterioro" que han sufrido quienes padecen esta enfermedad neurodegenerativa tras meses sin recibir las terapias físicas y cognitivas que necesitan. "Abrir los centros no es un capricho sino una necesidad porque ofrecen un servicio esencial para mejorar la calidad de vida de estos pacientes", resalta Fátima Ratela, hija de una afectada que asegura que en estos meses su madre "ha perdido capacidad para hablar o la autonomía para ir al baño". Lo mismo denuncia Jorge Araújo, quien lamenta que la administración "haya dejado a un estrato de la población en casa y sin ningún tipo de ayuda". Todos han tenido que readaptarse a la nueva situación en la que los cuidadores ganan todavía más peso y donde hay que hacer malabares para combinar el trabajo con la atención de 24 horas que reclaman estos pacientes.

El cierre de los centros de día, donde realizan actividades, socializan y reciben las terapias ajustadas a sus necesidades, supuso un mazazo para los más de 70.500 gallegos que sufren alzhéimer u otro tipo de demencias. "La pandemia tiró por la borda los más importante que tienen estos pacientes que son las rutinas ya que les dan cierta seguridad. Desaparecieron pero el alzhéimer no se detiene porque haya una pandemia y esto hace que haya síntomas que han adelantado su aparición como puede ser un mayor deterioro cognitivo, cambios en la actividad conductual o en la actividad física, que la persona se muestre más apática o más agitada, etc...", indica la psicóloga y responsable del área de familias de la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer de A Coruña (Afaco), Nieves Santiago, quien reconoce que pese a que desde la asociación se está en contacto telefónico semanal con todas las familias para hacer un seguimiento del afectado, cuando reabran los centros -en el caso de Afaco tan solo pudieron abrir una semana porque después llegaron nuevas restricciones por los rebrotes en A Coruña- tendrán que evaluar de nuevo a todos los usuarios para ver su estado de salud y reorientar las terapias y el trabajo que los profesionales realizan con ellos en el centro. "Aunque sea ya un antiguo usuario, la persona que viene es una persona nueva, con nuevas necesidades", indica Santiago quien explica que Afaco no ofrece terapia individualizada con cita previa porque sería "inviable" ante el elevado número de usuarios (500) que se benefician de estos servicios. Eso sí, periódicamente se les reenviaron actividades para la estimulación cognitiva o para realizar ejercicio físico en sus domicilios.

Con un teléfono de asistencia psicológica siempre a disposición de las familias, desde Afaco reconoce que los cuidadores han pasado por diferentes fases. "Hubo una gran demanda de asistencia psicológica y creo que la palabra que mejor define estos meses es la incertidumbre aunque ahora están ya en fase de resignación. Al principio, durante el confinamiento, había miedo a qué iba a pasar, a la soledad, a no tener tiempo para ellos y después ya aparecieron los miedos al deterioro del enfermo y no saber qué hacer y ahora están resignados, acostumbrados a la nueva situación pero con ganas de que reabran los centros", explica Santiago, quien reconoce al esfuerzo que han realizado los cuidadores en todo este tipo. "Han hecho una labor fundamental y si ya de por sí suelen tener sobrecarga, ahora más y sobre todo cuando muchas veces el cuidador es la propia pareja del enfermo y por tanto una persona mayor ", indica Santiago, quien resalta además los problemas para conciliar que han tenido muchas familias. "Sabemos de casos en donde tuvieron que ingresarles en una residencia", indica Santiago, quien recuerda que no todo el mundo puede combinar trabajo con el cuidado de estos pacientes y que en otros casos no pueden acceder a la ayuda a domicilio.

Todos estos meses y también ahora, desde Afaco se preocupan en dar consejos para sobrellevar mejor el estar en casa. "Hay que instaurar nuevas rutinas aunque sea en el propio domicilio. Por ello conviene que el paciente se levante siempre a la misma hora, vestirlo, hacer algo de ejercicio y alguna actividad cognitiva como ver fotografías o que dentro de sus posibilidades ayuden en tareas como poner la mesa, etc.. Es importante que no pase el tiempo de ocio solo con la televisión y si quiere verla mejor un documental que ver siempre temas de coronavirus. También es aconsejable pasear, poner música o cantar que además de ejercicio físico nos permite reírnos", explica Santiago.

Desde Afaco también dan recomendaciones para los cuidadores, muchos exhaustos tras meses de tener que hacer una atención casi 24 horas a su familiar y todo en medio de una pandemia que de por sí ya conlleva otra serie de preocupaciones a nivel sanitario o económico. "Es importante dosificar el acceso a la información porque las noticias suelen ser negativas y todo esto favorece el estrés. Conviene realizar otras actividades para lograr desconectar y al igual que el paciente mantener unas rutinas que incluyan pasear, una buena alimentación, etc...", indica esta psicóloga.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Neomotor

Toda la información sobre el mundo del motor

Conoce las últimas tendencias y las novedades en coches, motos y la industria automovilística.

 

Lo último Lo más leído