08 de octubre de 2020
08.10.2020
La Opinión de A Coruña

El Sergas alerta de que Ourense es "una bomba vírica y se juega una partida contra la muerte"

La incidencia en la ciudad alcanza los 417 casos por 100.000 habitantes, cuatro veces por encima de la media gallega - Sanidade pide a la ciudadanía que colabore para respetar el cierre perimetral que se ha impuesto

08.10.2020 | 00:53
El Sergas alerta de que Ourense es "una bomba vírica y se juega una partida contra la muerte"

El conselleiro de Sanidade, Julio García Comesaña, y miembros del comité clínico de expertos que analiza la evolución de la pandemia en Galicia hicieron ayer un llamamiento a la ciudadanía de Ourense ante la propagación descontrolada del Covid-19. Piden respeto y colaboración ante las nuevas restricciones que afectan, con mayor o menor intensidad, a 54 municipios de la provincia y que entraron en vigor a las 00.00 horas de hoy.

La más severa supone el cierre perimetral de los municipios de Ourense y Barbadás, donde ya no se puede entrar ni salir si no es por motivos sanitarios, laborales o educativos. La duración de este freno a la movilidad dependerá de la evolución epidemiológica, pero los expertos toman como referencia la experiencia de A Mariña, donde la situación revirtió en un período de 18 días. Este plazo, confían, podría ser menor teniendo en cuenta que en Ourense ciudad se aplicaron restricciones en el barrio de O Couto hace más de dos semanas y ya se prohibieron las reuniones entre no convivientes el pasado viernes. Medida, no obstante, que no tuvo el efecto deseado ya que hubo movilidad hacia otros municipios limítrofes, admitió el conselleiro.

El por qué de la decisión de cerrar Ourense y Barbadás tiene que ver con un incremento "preocupante" de la incidencia acumulada, que se sitúa en 417,2 casos por 100.000 habitantes en la capital en los últimos 14 días, una tasa que cuadriplica la registrada para el conjunto de Galicia (107,58). También influye la falta de impacto de las restricciones que ya se venían aplicando desde el 2 de septiembre y que no han tenido éxito en Ourense, donde hay un factor de transmisión claro: las reuniones familiares entre personas que no conviven. Una característica específica de este brote basada, señala el conselleiro, "en la falsa creencia de que ser familiar protege del virus".

El médico del Hospital de Lugo y miembro del comité clínico, Sergio Vázquez, lo ilustró de forma muy explícita: "Era el momento de tomar estas medidas porque no se estaba controlando la expansión del virus, que vista en un mapa era como una bomba atómica, una bomba vírica, con un centro claro en el concello de Ourense y Barbadás, que se iba extendiendo por el resto de la comarca y concellos limítrofes". La ciudad de Ourense amaneció ayer con 511 casos activos y sumó 138 positivos en solo tres días. También Barbadás se acerca a la tasa de 400 casos y el porcentaje de positivos en pruebas PCR está en el 11%.

"Contener con la máxima intensidad los contagios" explicó el conselleiro es el objetivo del cierre perimetral que se complementa con medidas de nivel 2 que implican reducción de aforos en los concellos y comarcas limítrofes para crear un "cinturón de seguridad".

El comité clínico defiende que son medidas "proporcionales" basada en criterios técnicos y que no se juzga ni castiga a nadie. "Esto no es un juego de picaresca, es una partida contra la muerte", afirmó Tato Vázquez Lima, médico en el Hospital do Salnés y miembro del grupo de expertos.

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