Las restricciones para frenar el Covid-19 llegan a los cementerios con ocasión del Día de Todos los Santos y Fieles Difuntos (1 y 2 de noviembre). Las visitas al camposanto se limitan a un tiempo máximo de media hora, con cuatro convivientes juntos como máximo y sin misas de campaña. El subcomité clínico que realiza el seguimiento de la evolución pandemia en Galicia aprobó ayer un protocolo específico, dado que son unas jornadas que conllevan la agrupación de muchas personas en los cementerios, en un corto periodo de tiempo y muchas de ellas vulnerables, así como el desplazamiento entre localidades y el consecuente encuentro de unidades familiares de distintos ámbitos territoriales.

Las medidas para minimizar el riesgo de transmisión del virus pretenden evitar el contacto físico, garantizar el mantenimiento de las distancias de seguridad interpersonal y organizar la circulación de personas y las medidas de limpieza y desinfección.

El uso de mascarilla es obligatorio y se mantendrá al menos metro y medio de distancia entre personas, cumpliéndose las limitaciones de agrupaciones establecidas para el global de Galicia o de forma específica en cada territorio. Es decir, no podrán reunirse más de cinco personas no convivientes, excepto donde las restricciones ya lo impiden. Tampoco se podrá fumar cuando no se respete una distancia mínima de al menos 2 metros de los demás.

Los responsables de los cementerios deben asegurar la disponibilidad de dispensadores de gel hidroalcohólico en distintos puntos del recinto y organizar la circulación de personas con circuitos diferenciados de entrada y salida.

También se ampliarán los horarios esos días, y las jornadas previas, para espaciar las visitas y facilitar el adecentamiento de nichos y tumbas. Los responsables de los camposantos deben instaurar sistema de control para evitar agrupamientos y aglomeraciones de visitantes. En caso de que haya aseos, su ocupación será de una persona para espacios de hasta cuatro metros cuadrados. Si las instalaciones son mayores con más de una cabina, la ocupación será del 50% de las cabinas. Las personas con discapacidad podrán pasar con sus acompañantes.

También se establecerá una pauta de limpieza y desinfección de superficies como escaleras o barandillas y, en caso de que haya aparcamiento, se establecerán medidas para evitar agrupaciones mayores de las autorizadas.