El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, cuestionó ayer las informaciones sobre el estado de los mayores y las instalaciones de residencia de Salvaterra, intervenida por la Consellería de Política Social por el alto número de contagios. Feijóo criticó que se haya realizado una "denuncia anónima" a "todos los medios", cuando lo lógico, en su opinión, es que se hubiera hecho "con nombres y apellidos".

Tras la reunión semanal del Ejecutivo gallego, Feijóo destacó que fueron enviadas 30 personas a la intervención y que la inspección no ha encontrado residentes con úlceras por falta de movimiento, que es lo que sostenían los denunciantes. Explicó que las imágenes que han trascendido de una ducha no son de una instalación donde se duchen personas, sino de una dependencia de la lavandería del centro. En todo caso, subrayó que la Xunta seguirá trabajando para que la atención sea "la adecuada".

En cuanto a la supuesta reducción de pruebas PCR, indicó que no se hacen menos test, salvo los fines de semana, y que en las cuentas del Ministerio de Sanidad no se computa el pool del laboratorio del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, más de 60.000. Feijóo dijo que la Xunta está en "desacuerdo" con esta omisión porque el propio ministro de Sanidad, Salvador Illa, "vino a valorar y a ser testigo del sistema" en una reciente visita a Vigo.

Preguntado por la libre afluencia de madrileños a Galicia, una situación en la que no hay reciprocidad, Feijóo dijo que los ciudadanos de esa comunidad deberán cumplir con las restricciones de la comunidad como cualquier ciudadano cuando estén en territorio gallego.