La receta alemana para salvar la Navidad y que los mayores no pasen las fiestas solos bien podría ser el modelo a copiar en Galicia. Angela Merkel planteaba esta semana volver a permitir reuniones de un máximo de diez personas de dos hogares, con los niños de hasta 14 años excluidos del cómputo y con la recomendación de que después de las comidas y cenas navideñas y de Nochevieja en familia y con amigos, los participantes se aíslen voluntariamente durante varios días por responsabilidad.

La Xunta aún no cerró su plan de cara a las fiestas navideñas, pero los detalles que ha ido desvelando el presidente, Alberto Núñez Feijóo, apuntan a que el modelo será muy parecido al germano. Ayer añadió una novedad: a la hora de limitar las reuniones, quiere acotar “las unidades familiares” que se junten. Y lo argumentó así: “La burbuja familiar es muy importante y es mucho más peligroso que se unan tres familias de dos miembros cada una, que sumarían un total de seis personas, que una reunión entre dos grupos familiares que, en total, sean doce personas”. Es decir, que más importante que el número de personas a sentarse en la mesa para la cena de Nochebuena o de Fin de Año, es el número de familias que compartirán celebración porque el riesgo de contagio crece según se amplía esta cifra.

El Gobierno central ha propuesto limitar las reuniones a seis personas, y comunidades como Madrid elevan la cifra a diez. Ahora Galicia pone encima otro criterio para recortar los encuentros y evitar la tercera ola de la pandemia en el próximo mes de enero. Hace dos días, el titular de la Xunta planteaba también no computar a los niños a la hora de fijar un límite de personas a las reuniones. Ayer concretó su propuesta: excluir de esta contabilidad a los menores de diez años. En Alemania, el tope se eleva hasta los 14 años.

Feijóo defendió durante la jornada de ayer que los menores de diez años no pueden ser considerados como adultos por el hecho de que “son personas que tienen un riesgo de infección mínimo”.

El titular del Ejecutivo autonómico se mostró a favor de que Sanidad y las comunidades pacten unas medidas comunes para las fiestas, pero con margen para que cada autonomía las adapte, en función de su situación epidemiológica. También criticó al Ministerio de Sanidad por la reunión del miércoles para supuestamente acordar esas recomendaciones. “Es más complejo que hacer una propuesta, filtrarla (a los medios de comunicación) y después llamar a las comunidades autónomas para que la ratifiquen”, sostiene.

Además, el presidente gallego pidió que la propuesta del Ministerio, que volverá a sentarse con las comunidades la próxima semana, venga avalada por “un comité asesor potente”. “Yo creo que necesitamos más reflexión, estudio y menos noticias”, remarcó.

Las comunidades también se plantean la movilidad entre ellas y en la reunión del pasado miércoles alguna planteó hacer PCR a los estudiantes y familiares que recalen en sus territorios, especialmente a los que lleguen de Madrid, una de las autonomías más castigadas por el coronavirus.

Preguntado por si se levantarán restricciones ya, Feijóo, tras celebrarse el Consello de la Xunta, dejó la decisión para la semana que viene y no descartó que algún concello se pueda verse beneficiado, pero sólo si el comité clínico lo propone en función de los datos de cada zona concreta.

El presidente de la Xunta también anunció la realización de cribados semanales en las residencias de la tercera edad, en lugar de los actuales quincenales que se hacían hasta ahora. La intención del Gobierno gallego es combinar la realización de test antígenos —que ofrecen los resultados en solo 15 o 20 minutos— con pruebas PCR. Así Galicia será la primera comunidad en hacer pruebas en estos centros con esta frecuencia tan baja.

Esta iniciativa forma parte de un “plan de choque” para reducir el impacto del COVID-19 en las residencias de mayores, donde la mortalidad es del 43%, “tres puntos por debajo de la media española”, apuntó ayer Feijóo durante su intervención tras celebrarse el Consello de la Xunta.