El Ministerio del Interior publicó ayer un informe sobre los delitos contra la libertad e identidad sexual cometidos en 2019 que revela que el 46,2% de las víctimas son menores de edad, un porcentaje seguido a gran distancia por las afectadas entre los 18 y 30 años, que representan un 28’5% de los casos investigados.

Los niños y niñas son objeto, mayoritariamente, de abusos sexuales (que según el Código Penal actual no requieren violencia o intimidación) pero también de un “fuerte aumento” de los ciberdelitos, según el informe policial, que contiene datos de todas las fuerzas de seguridad, incluidas las autonómicas.

La investigación constata ese incremento continuado de los delitos sexuales. Este último año se denunciaron 15.319 ataques a la libertad sexual, un 11% más que en el 2018. Los abusos y agresiones sexuales son las tipologías penales más frecuentes (el 78%). Los abusos sexuales con penetración se han triplicado desde 2013, al pasar de 386 a 1.206. En el polo opuesto, los delitos relacionados con la prostitución (248 en 2019), que mantienen la tendencia descendente de años anteriores.

La estadística refleja que el 97% de los 9.638 detenidos son hombres, el 32% de 41 a 64 años y en la mayor parte de los casos por abusos sexuales. El informe indica que el 65% son españoles.