La presencia de mujeres en los estudios de ingeniería está en descenso. En el caso de Informática, por ejemplo, la tasa de alumnas matriculadas es del 13% en la comunidad gallega (en la década de los 90 dicho porcentaje se acercaba al 30%). En concreto: un 15% en la Universidade de Santiago (USC), un 13% en la de A Coruña (UDC) y un 11% en Vigo (UVigo). En el conjunto de las ingenierías en el Sistema Universitario de Galicia este porcentaje es de un 24% en la USC, un 23,3% en UVigo y un 22,6% en la UDC. Son porcentajes bajos en los que la presencia femenina en las aulas no alcanza, para nada, el nivel de otras titulaciones. Al contrario. Además, en Ingeniería Química, por ejemplo, el porcentaje bajó de un 60% de alumnas en la etapa previa al sistema de grados hasta un 38% en la actualidad.

De este modo lo indica una investigación gallega dirigida por la profesora María M. Álvarez Lires, en el marco de la Unidade de Igualdade de la UVigo. La investigación trata de explicar por qué hay tan pocas mujeres en los estudios y profesiones relacionadas con las ingenierías y cuáles son las razones de la disminución del interés de las chicas en acceder a estos estudios. Según las conclusiones del trabajo, las alumnas no perciben desigualdad y afirman elegir “libres” de influencias externas, pero citan la socialización diferencial (juguetes) y la distinta orientación hacia estudios futuros.

Para intentar explicarlo, la investigación define diferentes puntos sobre la “identificación hombres” y la “desidentificación mujeres”. En este sentido, referido a los hombres (o alumnos), explica que el entorno (profesorado, compañeras y compañeros y familia) considera que se trata de estudios y profesiones adecuadas para ellos mientras que en el caso de las mujeres (o alumnas), su entorno considera que se trata de estudios y profesiones no adecuados.

En el caso de las mujeres, indica la investigación que no se les atribuye ninguna de las cualidades que se suponen necesarias para desempeñar un trabajo en ingeniería. “La responsabilidad de los cuidados se considera cosa de mujeres.”, describe el estudio.

También se indica en el informe final que, en el caso de varones, “su experiencia previa en las tecnologías es adecuada desde los primeros juegos y juguetes”, según afirman los propios alumnos.

Otra de las claves destacadas es que en los centros educativos falta orientación sobre este tema. En cuanto a la presencia de referentes, las mujeres creen que faltan modelos femeninos.