Toda la hostelería de Galicia deberá cerrar a partir del viernes a las seis de la tarde y solo se permitirán reuniones de cuatro personas, sean o no convivientes. De este modo lo decidió ayer el comité clínico que asesora al Sergas ante la previsión de una tercera ola, que tras las fiestas de Navidad, “será superior” a la segunda y primera, según admitió ayer el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo.

Para frenar la escalada de casos y que Galicia no vuelva a registrar como en noviembre hasta 10.000 personas infectadas, se endurecen las restricciones y toda la comunidad pasa a los niveles alto y medio alto. Ahora había cuatro niveles y en los dos niveles inferiores las limitaciones eran más laxas. Hoy por la mañana en rueda de prensa el propio titular del Ejecutivo gallego adelantará qué municipios están en el nivel alto o medio-alto. La cuestión no es baladí, en especial para los dueños y trabajadores de bares, restaurantes y cafeterías.

En los concellos que tengan las máximas restricciones solo podrán aceptar clientes en las terrazas y con un aforo del 50%. En los municipios de nivel medio-alto de limitaciones, aparte del uso de terrazas, podrán atender en el interior de sus establecimientos con un aforo limitado al 30%.

“Estamos convencidos de que esta tercera ola será igual o superior, yo creo que superior, a la de noviembre. El nivel de interacciones sociales se incrementó durante las Navidades y, por tanto, tenemos que tomar decisiones antes de llegar a los 10.000 afectados que tuvimos en noviembre”, adelantaba ayer por la mañana el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo. En la jornada de ayer había en la comunidad 8.810 personas infectadas de COVID-19.

A sabiendas de que las nuevas restricciones, aún sin concretar, pasarán por más limitaciones para la hostelería y la movilidad ciudadana, Feijóo ya pidió “comprensión”. “Pido para el mes de enero la misma comprensión que tuvimos para noviembre”, avanzó el presidente del Ejecutivo por la mañana.

La Xunta baraja también acotar todavía más la movilidad de los ciudadanos, como permitiendo solo la circulación dentro del concello en el que se reside y no poder moverse a los municipios de los alrededores en la misma situación sanitaria, como hasta ahora (las conocidas como almendras). Hoy la Xunta concretará al final si adopta esta restricción y si lo hace para toda la comunidad o solo para algunos concellos.