Galicia encadena cinco días por encima de mil contagios diarios de COVID y con cotas de casos activos jamás conocidas en la comunidad gallega. Con estas cifras sobre la mesa, y con la presión hospitalario por el coronavirus al alza, el comité clínico de Sanidade se reúne esta tarde con un nuevo endurecimiento de las restricciones sobre la mesa. El pasado viernes entraron en vigor las limitaciones más restrictivas impuestas por la Xunta desde el inicio de la pandemia: cierre perimetral en solitario de 63 concellos, fin de la actividad hostelera a las 18 horas y adelanto en una hora del toque de queda, a las 22 horas.

El recrudecimiento de la situación epidemiológica en Galicia como resaca de las celebraciones navideñas se mantendrá, previsiblemente, en las próximas fechas. Sin tiempo para valorar el efecto de las nuevas restricciones, y con las hospitalizaciones al alza en toda la comunidad, Sanidade se topa hoy con los peores datos del virus desde marzo mientras avanza una tercera ola que ha roto los techos de las anteriores: cinco días por encima de mil contagios diarios, una positividad en PCR que dobla lo establecido por la OMS (un 10% frente al 5% recomendado) y más de 13.000 casos activos y más de 700 hospitalizados.

PREGUNTAS EN EL AIRE

¿Se cerrará la hostelería por completo? ¿Se adelantará el toque de queda a las 18.00 horas, como reclama Feijóo? ¿Se ampliarán las medidas de confinamiento territorial? Los expertos que asesoran a Sanidade en materia COVID abordarán hoy si, con los datos en la mesa, es necesario implementar de forma inmediata nuevas medidas o si todavía hay margen para ver el efecto de las dictadas hace unos días. A última hora de esta tarde podremos conocer un avance de la decisión de Sanidade.

Profesionales de la medicina en el área sanitaria de A Coruña y Cee llevan días apelando a la responsabilidad ciudadana para frenar el avance de contagios, casos activos y hospitalizaciones, y también a un uso racional de los recursos sanitarios ante la creciente presión asistencial por el COVID. El jefe de la UCI del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), David Freire, ya alertaba a mediados de la semana pasada sobre la preocupante tendencia en los hospitales. "Estamos en una situación crítica, similar sino peor que marzo", avisaba este especialista. Su homóloga en el servicio de Urgencias del Hospital de A Coruña , la doctora María de la Cámara, instaba también hace ya varias jornadas a reducir las visitas a los hospitales y hacer un uso responsable de los recurso sanitarios; apelaba también a poner por delante la "conciencia y rigor" en este momento en que la tercera ola de la pandemia coge fuerza. Desde el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (Chus) el doctor Antonio Antela, responsable de la unidad de Enfermedades Infecciosas del complejo compostelano, iba más allá y días atrás ya apostaba por medidas más restrictivas: "Urge un confinamiento total", declaraba este especialista.

Hoy el doctor Álvaro Mena, internista del Hospital de A Coruña, ha tomado la palabra para apelar a un "autoconfinamiento" de la ciudadanía ante el constante aumento de afectados por coronavirus, con la consiguiente presión asistencial para los hospitales. "No tenemos un control sobre el virus", avisa Mena, y añade:  "Todo el mundo debe de considerarse potencialmente infectado e infectable en cualquier situación en el momento actual. Lo mejor es estar el mayor tiempo posible en casa, confinado, con los convivientes, y procurar protegernos y proteger a la población". Las previsiones que manejan los profesionales sanitarios no descartan alcanzar los 5.000 casos activos, o incluso superarlos, en el área de A Coruña y Cee a lo largo de esta semana.

COMITÉ CLÍNICO

El vicepresidente primero de la Xunta, Alfonso Rueda, confiaba ayer en poder evitar un cierre completo de la hostelería en toda Galicia para hacer frente al coronavirus. “Espero no tener que tomar esta medida”, afirmó Rueda en una entrevista en la Radio Galega. Sin embargo, reconoció que si las cifras sanitarias así lo indican "no quedaría más remedio", si bien remarca que toda decisión se adoptará “siempre buscando, por lo menos, un mínimo funcionamiento” de los locales”.

Rueda reconoció que la comunidad pasa ahora por un “momento muy complicado” con respecto a la pandemia, lo cual justifica que se tomen "medidas y restricciones más duras" y que se pida "ese esfuerzo a la población". Según sus cálculos, las próximas “dos o tres semanas seguirán siendo complicadas”.

Rueda se mostró, al igual que el presidente Feijóo, partidario de adelantar el toque de queda -ahora fijado a las 22.00h en Galicia- aunque confía en evitar un aislamiento social “completo” en la comunidad. “La situación, a día de hoy, desde luego está muy lejos de este extremo”, manifestó. Sin embargo, sí que reclamó al Gobierno central que “habilite herramientas legales” --en una modificación del decreto del estado de alarma-- para aquellas autonomías que “quieren endurecer aún más las medidas”.