La Comisión Europea eleva el tono contra la multinacional farmacéutica AstraZeneca. La presidenta del Ejecutivo comunitario, Ursula von der Leyen, exigió ayer por teléfono al CEO de la compañía, Pascal Soriot, que respete el calendario y los plazos acordados con la Unión Europea para distribuir su vacuna contra el COVID-19, cuya autorización condicional por parte de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) se espera para este viernes día 29.

“La presidenta ha hablado con el CEO de AstraZeneca esta mañana (por ayer). Le ha dejado claro que espera que Astra Zeneca cumpla con las disposiciones del acuerdo de compra anticipada”, indicó el portavoz comunitario, Eric Mamer. Según explicó, la presidenta del Ejecutivo también le ha recordado que la UE ha invertido “cantidades significativas” por adelantado en la empresa, que desarrolla la vacuna contra el COVID-19 junto a la Universidad de Oxford, precisamente “para garantizar que la producción aumenta incluso antes de que la Agencia Europea del Medicamento conceda su autorización de comercialización condicional” y poder empezar a vacunar a la población en cuanto obtengan luz verde.

La empresa informó el pasado viernes que no estaría en disposición de cumplir con las cantidades acordadas y que frente a los 80 millones de dosis esperados durante el primer trimestre del año solo podría entregar 31 de millones. Todo un revés para las estrategias de vacunación de los Veintisiete que implica nuevos retrasos.

“AstraZeneca está obligada por contrato a producir desde principios de octubre y aparentemente han estado suministrando en otras partes del mundo, incluido el Reino Unido, sin retrasos. Esta débil justificación de que tienen problemas en la cadena de suministro de la Unión Europea pero no en otros sitios no vale”, se ha quejado el eurodiputado alemán y portavoz de sanidad, Peter Liese, que ha pedido “explicaciones convincentes”.

La Comisión Europea reconoce que en la producción de vacunas tan complejas como esta pueden aparecer problemas, pero ha urgido a la farmacéutica a encontrar “soluciones” y explotar toda la “flexibilidad posible para realizar las entregas con rapidez” de forma que los Veintisiete puedan acelerar sus estrategias de vacunación y cumplir con los objetivos recomendaciones por Bruselas: vacunar al 80% de los mayores de 80 años y al 80% del persona social y sanitario para marzo y al 70% de la población adulta para el próximo verano.

Además de Von der Leyen, también se ha puesto en contacto con la compañía, que firmó el contrato con la Unión Europea en agosto pasado y empezó a recibir peticiones de los Estados miembros en otoño, la comisaria de Sanidad, Stella Kyriakides, para que expliquen los motivos de la reducción de vacunas que suministrarán a la Unión Europea durante este primer trimestre de 2021.

Kyriakides, según explicó su portavoz, remitió el pasado domingo una carta en la que subraya la “importancia” de mantener el suministro en los plazos previstos, de acelerar la capacidad de producción y la necesidad de ejecutar el contrato y las obligaciones contractuales que tienen en cuanto al suministro. Aunque países como Italia han anunciado acciones legales tanto contra Pfizer como contra AstraZeneca por incumplir sus obligaciones, la Comisión Europea ha eludido pronunciarse sobre las posibilidades de denunciar a la empresa.