El cierre de fronteras de Portugal con Galicia obliga a todos los vecinos de ambos lados de la Raia, desde la provincia de Pontevedra a la de Ourense, a cruzar por los puestos fronterizos de Tui-Valença y Verín–Chaves, excepto en horario laboral que pueden hacerlo por Salvaterra. Las autoridades lusas han cerrado los otros ocho pasos que cruzan el Miño y unen pequeñas localidades de ambos países, obligadas ahora a darse la espalda pese a su convivencia diaria y a que su distancia real no supera los tres kilómetros. Al golpe social se une también el económico, pues la clausura de comunicaciones perjudica a los negocios fronterizos.

Desplazarse a Verín y Tui para cruzar, conlleva en muchos casos recorridos de 70 kilómetros con el consiguiente gasto en gasolina y tiempo. Un trayecto que realizan quienes van a trabajar, pero no quienes van de compras, aunque sean productos de primera necesidad como alimentación.

Portugal opta por un cierre total para vehículos y personas de las conexiones por tierra con Galicia, Zamora y el resto de regiones fronterizas. Las autoridades lusas quieren evitar picarescas de quienes cambian de país saltándose los controles, tal vez por antiguos pasos del estraperlo, por eso abren zanjas y cierran pistas con vallas y piedras, dejando inutilizables caminos campestres de tierra.

Es el caso del municipio ourensano de Entrimo. Tiene cero casos activos de COVID y se mantiene cerrado perimetralmente por la Xunta desde hace una semana. Además de esas restricciones, ahora tiene la frontera cerrada y las instituciones lusas han colocado vallas y barreras para impedir el paso, informa A.G. Tesouro. El panadero que abastece al pueblo venía de Portugal, así como otros puestos ambulantes de alimentación. “No sé si les compensará venir con estas condiciones”, dice Ramón Alonso, regidor del concello ourensano. Y es que los kilómetros no engañan. Para ir desde cualquier punto del municipio al primer punto abierto durante todo el día, el paso fronterizo entre Verín y Chaves, tienen que hacer un recorrido de más de 80 kilómetros y se tarda una hora y 15 minutos. El otro paso, el de Tui, se encuentra a 70 kilómetros de Entrimo.

Ya en la provincia de Zamora, lindando con Galicia, las instituciones lusas, utilizando máquinas retroexcavadoras, han procedido a abrir una zanja a lo ancho de los caminos y colocar una montaña con la tierra extraída, con lo cual desde el pasado martes es materialmente imposible poder cruzar con vehículos de un lado al otro de la frontera hispanolusa, informa Chany Sebastián.

En la mayoría de los casos, tanto españoles como portugueses ven normal el cierre total.