Febrero concluyó ayer con una cuarta parte de los casos activos de COVID-19 registrados el 31 de enero, que marcó el máximo de la epidemia en Galicia con 22.608. El Servizo Galego de Saúde (Sergas) notificaba ayer que 5.485 personas pasan la infección, lo que supone el 24,26% de los casos del pico epidémico. La comunidad no registraba una cifra tan baja desde el pasado 21 de octubre, hace más de cuatro meses, cuando se contabilizaban 5.457.

Si los casos activos se han reducido durante febrero en un 75,74% —más de tres cuartas partes—, la bajada ha sido mucho menor en cuanto a los pacientes en UCI, que han pasado de 232 a 108, un 53,45% menos. En cuanto a enfermos en plantas de hospitalización, el descenso ha sido del 62,48%, de los 1.130 ingresados el 31 de enero a los 424 que figuran en la última actualización del Sergas.

El número de infecciones constatadas por prueba PCR asciende a 194, y la tasa de positividad se sitúa en 3,3%, muy por debajo del 5% que la Organización Mundial de la Salud considera el umbral de control de la epidemia.

La incidencia acumulada a 14 días sigue bajando en las siete principales ciudades gallegas, salvo en A Coruña, donde ayer se registraban 298 casos por cada 100.000 habitantes, el máximo entre las mayores urbes de la comunidad. En el extremo opuesto, Ourense, con 76,19; Santiago, con 105,15, y Vigo, con 134,33.

La tasa de incidencia acumulada será la principal magnitud que tendrá en cuenta el comité clínico para revaluar el nivel de restricciones en cada población en su reunión de mañana. El área sanitaria de A Coruña y Cee encabeza la estadística de casos activos, con 1.810, casi el doble que la de Vigo, que registra 927. Pontevedra contabiliza 783, Santiago 588, Ferrol 544, Lugo 511 y Ourense 322.

La Consellería de Sanidade informó ayer de otras 11 muertes, que elevan la cifra total desde el inicio de la epidemia a 2.238 fallecimientos con diagnóstico de COVID-19. De los once decesos comunicados ayer, 9 corresponden al sábado 27 de febrero y dos al viernes 26 de febrero. Los fallecidos son seis hombres y cinco mujeres, tenían edades entre los 58 y los 94 años, y fallecieron en los complejos hospitalarios de A Coruña (4), Vigo (3), Ourense (2), y Santiago (1), y en el Hospital Santa Teresa de Ourense (1). Todos tenían patologías previas.

En febrero, mes del que aún no se han cerrado las cifras de decesos, han fallecido al menos 463 personas en la comunidad gallega por COVID-19. Esto supone el 20,69% del total de 2.238.

Febrero fue también un mes de descenso continuado de la transmisión de COVID-19 en España. La incidencia acumulada, que era de 865 al comenzar el mes, ha caído por debajo de los 200 casos por cada 100.000 habitantes en 14 días (193 el pasado viernes). También se ha reducido la ocupación de hospitales y UCI, pero la mortalidad ha sido la más alta en un mes desde abril. Febrero concentró el 15% de los fallecimientos totales en el conjunto del país.