Hace justo un año, el 4 de marzo de 2020, el Sergas notificaba el primer caso de coronavirus en Galicia. Se trataba de un hombre de Madrid que había viajado en coche hasta A Coruña para una entrevista de trabajo y que necesitó incluso ser derivado a la UCI ante las complicaciones de la infección. Desde entonces casi 27.000 residentes del área sanitaria coruñesa se han contagiado de COVID y aunque el 92% logró superar la enfermedad, el virus se cobró la vida de 548 personas (hasta el pasado martes a las 18.00 horas), una cuarta parte del total de fallecimientos registrados en toda la comunidad.

A lo largo de este año de pandemia, el área de A Coruña ha sido, en muchas ocasiones, la más afectada tanto en incidencia como en presión asistencial. Llegó a las Navidades todavía sin recuperarse de la segunda ola que había arrancado ya en agosto y esto hizo que en esta tercera haya batido récords tanto en número de afectados y contagios diarios como de ingresados, lo que puso sobre las cuerdas a los hospitales e hizo que incluso el Sergas se planteara en enero derivar pacientes a áreas con menor carga asistencial, algo que finalmente no hizo falta. Esto hace que continúe como una de las demarcaciones donde la mejoría es más lenta. Pese a que los casos activos continúan a la baja —ayer eran 1.543, es decir, 69 menos en un día—, los positivos han vuelto a repuntar. Hoy hay en el área sanitaria de A Coruña 1.492 casos activos (-51) tras un día con 76 positivos (ayer fueron 70) y 127 altas. Hay 159 enfermos hospitalizados (-4) de los que 33 están en UCI (-1) y 126 en planta (-3).

Aunque la ocupación en UCI sigue cerca del 25%, la presión hospitalaria ha ido a menos desde el pico registrado a finales de enero y en las últimas horas los profesionales del área sanitaria de A Coruña y Cee han hecho público un vídeo con un mensaje de agradecimiento a los ciudadanos que respetan las indicaciones sanitarias para contener la pandemia, un "gracias" extensivo a todo el personal sanitario por su entrega durante un año de lucha contra el COVID. 'Tu compromiso, nuestra esperanza', se lee al inicio del vídeo, que comienza con una imagen en la que se ve a varios responsables médicos del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), con sus batas blancas, junto a la inscripción de la palabra "gracias" en la arena de la playa de Santa Cristina, situada justo enfrente de los principales accesos al Hospital de A Coruña y visible desde el complejo hospitalario de As Xubias.

Los trabajadores del Hospital de A Coruña dan las gracias tras un año de COVID

Esta es la cronología de los hechos más relevantes de este año de convivencia con el COVID en el área sanitaria de A Coruña.

4 de marzo: primer caso. Un hombre que viajó de Madrid a A Coruña en coche para una entrevista de trabajo fue el primer caso de coronavirus notificado por el Sergas en Galicia aunque en noviembre, un informe del Ministerio de Sanidad, revelaba que análisis posteriores indicaban que ya en enero había al menos nueve hospitalizados en la comunidad y dos pacientes en UCI con el virus. Este primer afectado en el área, que estuvo ingresado en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac) fue también el primero en abandonar la unidad de críticos en Galicia (23 de marzo).

16 de marzo: primer fallecido. Un hombre, de 45 años, con patologías previas y usuario del centro ocupacional de Aspronaga en Lamastelle (Oleiros), fue el primer fallecido por coronavirus en el área.

20 de marzo: se instala el primer ‘Covidauto’. En los primeros días de pandemia, los sanitarios se trasladaban al domicilio de aquellos pacientes sospechosos de estar infectados para realizarles una PCR. Ante el aumento progresivo de casos se instaló una carpa junto al Chuac de modo de que los pacientes podían acudir allí con cita previa y someterse al test sin bajarse del coche. En agosto fue necesario instalar un segundo Covidauto en el centro de salud de O Ventorrillo.

27 marzo /2 de abril: nuevas UCIs. En solo diez días, el Chuac habilitó dos nuevas unidades de críticos para ampliar las 62 plazas existentes en el centro. Se hizo en la zona donde estaban los antiguos bloques quirúrgicos.

3 y 4 de abril: pico de la primera ola. Fue a comienzos de abril cuando A Coruña registró los que, hasta llegar esta tercera ola, eran los peores datos de la pandemia. Entonces se llegó a 266 pacientes hospitalizados y 53 en UCI.

7 de abril: el hospital de campaña, listo para usarse. Con capacidad para 240 personas y posibilidad de ampliarse, el Sergas notificaba entonces que el hospital de campaña ubicado en Expocoruña estaba listo para usarse, algo que no fue necesario. Volvió a ponerse a punto en esta tercera ola, pero de momento nunca se ha derivado allí a pacientes ya que el Sergas asegura que antes se les trasladaría a otras áreas.

17 de abril: el Sergas interviene residencias. Ante el avance del virus en varios centros, el Sergas decide enviar a equipos propios para tratar allí a los pacientes y no derivarlos a hospitales. A mediados de abril había cuatro residencias coruñesas en esta situación —Santa Teresa Jornet, Concepción Arenal, Remanso-Claudina y O Portazgo— pero a o largo del año hubo que hacer lo mismo en otras como El Pinar de Culleredo .

25 de mayo: sin pacientes en UCI. Desde que el 8 de marzo ingresó el primer paciente en UCI, el área sanitaria tuvo siempre algún ingresado en críticos por coronavirus hasta casi finales de mayo.

9 de julio: ningún hospitalizado por COVID. Cuatro meses y cinco días después de que ingresase el primer paciente con coronavirus, los hospitales del área coruñesa daban el alta a la última infectada: una mujer de 75 años que llevaba un mes ingresada. El área sanitaria coruñesa solo se mantuvo a cero ingresados durante cuatro días. El 13 de julio ya había de nuevo un hospitalizado por este motivo.

31 de julio: un brote en Meicende. Tras varios pequeños brotes —en Betanzos o en Vimianzo—, a final de julio, se produce el mayor brote tras la primera ola, vinculado a un gimnasio de Meicende y que contaría con más de medio millar de afectados. A partir de entonces, comienzan a aparecer nuevos casos y la transmisión se descontrola en el área.

7 de agosto: vuelven las restricciones. El área pasó de tener solo 22 casos activos el 10 de julio a 177 el 7 de agosto. Ante el avance de la transmisión, el Sergas obligó al cierre del ocio nocturno, prohibió las fiestas y verbenas, cerró los centros de día y limitó las reuniones en A Coruña y su comarca. Eran las primeras restricciones desde la desescalada.

19 de agosto: primer cribado masivo. Ese día eran ya 960 los infectados de coronavirus en todo el área y el Sergas detectó además que tres de cada cuatro contagios se producían en jóvenes. Por ello inició el cribado de 62.000 coruñeses de entre 18 y 40 años. Fue el primer testeo masivo en todo el área sanitaria, duró más de dos meses y solo se dieron resultados de la primera semana.

31 de octubre: primer cierre perimetral. Para evitar traslados por el puente de Todos los Santos, el Sergas cerró algunos concellos, entre ellos A Coruña y Arteixo. Poco después llegaría el funcionar como una almendra con los concellos de la comarca y aunque algunos entraron y salieron de las restricciones de movilidad, en el caso del concello de A Coruña —salvo la apertura de días señalados en Navidad— estuvo de noviembre hasta finales de febrero con cierre perimetral.

29 de diciembre: arranca la vacunación. Juan Molina, de 86 años y usuario del Fogar Residencial Bellolar de A Coruña, fue la primera persona en recibir la vacuna contra el coronavirus en la demarcación sanitaria. Trabajadores y residentes así como los usuarios de centros de discapacidad fueron los primeros, después llegó el turno de los sanitarios de primera línea y desde hace unas semanas se ha comenzado la inmunización de mayores de 80 años, otros sanitarios y profesores menores de 55 años.

23 de enero: récord de nuevos positivos en un día. Enero fue un mes en el que se pulverizaron todos los récords en Galicia. El área coruñesa llegó a registrar hasta 549 nuevos positivos en solo un día. Hubo varias jornadas por encima de los 400. Ahora, la cifra ha bajado a 70.

24 de enero: comienzan los cribados masivos por concellos. Arteixo fue el primer municipio del área en el que se realizó un cribado masivo a gran parte de la población, en concreto, a ciudadanos de 18 a 60 años. Tras este concello le llegó el turno a Cerceda, A Coruña, A Laracha, Carral, Sada, Oleiros, Cambre, Culleredo, Betanzos y Miño. De hecho, el Sergas comenzará esta semana un nuevo cribado en Arteixo debido a que es uno de los pocos concellos que sigue por encima de 250 de incidencia.

29 de enero: se habilita una nueva UCI. Tras rebasar el pico de ingresados de la primera ola (266) y en previsión de que el número de hospitalizados iba a seguir en aumento, el Chuac cerró enero con una nueva UCI. En concreto se habilitaron camas de críticos en la zona de antequirófanos (donde los pacientes esperan antes de entrar a una operación) de la tercera planta del centro hospitalario.

31 de enero: pico de infectados. El área coruñesa cerraba el mes de enero con récord de pacientes que en ese momento se encontrababan pasando la enfermedad al rebasar la barrera de los 6.000 y llegar a los 6.020. Ayer la cifra había caído hasta poco más de 1.540, según los últimos datos del Sergas.

1 y 2 de febrero: cifras máximas de hospitalizados. Tal y como predicen los expertos, tras los repuntes de contagios, se tardan algunos días o semanas en notar el incremento en los hospitales. El pasado 1 de febrero se registró el pico máximo de hospitalizados por COVID de toda la pandemia (427 ingresados). Un día después se llegó al pico en UCI: 93

26 de febrero: nueva ‘desescalada’. El Sergas alivió las restricciones, la hostelería reabrió y se permitió la movilidad en el área.

Tres nuevos contagios cada hora

Los datos del Sergas revelan que un total de 26.962 residentes en el área sanitaria de A Coruña se infectaron de COVID en un año, lo que supone una media de 73 casos al día, que se traducen en tres a la hora. Unas cifras que revelan que uno de cada cuatro contagios que se produjeron en la comunidad gallega se dieron en pacientes coruñeses. Pese al elevado número de afectados, el 92% logró superar la enfermedad mientras que más de medio millar perdieron la vida por el coronavirus o las complicaciones derivadas de él, según el balance diario que ofrece el Sergas y que revela que A Coruña también concentró en este año una de cada cuatro muertes registradas en Galicia. Para mantener a raya el virus y evitar su transmisión se recurrió a las ahora habituales PCR. Se realizaron más de 350.000 en todo el área y hasta 206.000 pruebas serológicas.