El Día Internacional de la Mujer estará marcado este año por la prohibición de las reivindicaciones en Madrid. Hasta ayer, las organizaciones feministas mantenían la esperanza de poder celebrar esta jornada como habían previsto, tras haber recurrido la decisión de la Delegación de Gobierno. Sin embargo el Tribunal Superior de Justicia de Madrid rechazó estos recursos y mantiene la prohibición alegando que, en estos casos, el derecho de reunión entra en conflicto con valores constitucionales como la salud pública.

Ante esta situación las principales organizaciones convocantes han decidido adaptarse a las circunstancias y reducir el aforo a menos de 20 personas, lo que ya no sería una concentración. Además instan a las mujeres a lucir prendas moradas o colgar pañuelos de ese color en las ventanas y balcones.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, resaltó ayer que “se equivocan” quienes pretendan medir la fuerza del movimiento feminista por la cantidad de mujeres que saldrán a manifestarse. “No vamos a poder juntar nuestros cuerpos en las calles como estamos acostumbradas a hacer siempre, pero nuestra fuerza no va a estar en cuántas mujeres vayamos a salir a la calle, sino en las preguntas que estamos siendo capaces de poner en el debate”, resaltó.

Por otra parte, ayer el mural feminista de Alcalá de Henares —que muestra a diez mujeres pioneras en diferentes ámbitos— apareció con varias pintadas. Se restaurará y la policía busca a los autores.