La amenaza de la cuarta ola de coronavirus ha encendido las luces de alarma en buena parte de Europa, que o bien recrudece o bien mantiene las restricciones de cara a Semana Santa. Ya advertía la semana pasada la OMS de que en tres semanas la incidencia de casos de coronavirus en el viejo continente había repuntado un 34%, y pedía no relajar las medidas frente al COVID-19 para evitar que se disparen los contagios.

Europa afronta el riesgo de una nueva ola de contagios con el plan de vacunación ralentizado por la suspensión momentánea de la vacuna de AstraZeneca tras la detección de algunos casos de trombosis en receptores de la misma. España va contracorriente en la UE, pues la situación es más estable, pero ayer la incidencia acumulada subía casi un punto y se situaba en 129 casos por 100.000 habitantes en los últimos 14 días. El Gobierno pide prudencia.

Alemania: más restricciones ante una situación “grave”

Alemania se dispone a echar el cerrojo por Semana Santa, vacaciones que pasarán casi confinados. La mayoría de los comercios estarán cerrados y los oficios religiosos se anularán o se celebrarán en línea para frenar “la nueva pandemia” de COVID provocada por la variante británica. Durante cinco días, del 1 al 5 de abril, el país vivirá un “tiempo de calma”, con restricciones reforzadas decididas por Angela Merkel y los 16 estados federados tras más de 12 horas de negociaciones.

“La situación es grave. El número de casos aumenta exponencialmente y las camas de cuidados intensivos se vuelven a llenar”, advirtió la cancillera, muy seria, en una rueda de prensa celebrada de madrugada. La tasa de incidencia alcanzaba el lunes los 107,3 casos por 100.000 personas, en constante aumento desde hace unas semanas, con más de 7.700 casos nuevos y 50 muertes registradas. Alemania sufre una “nueva pandemia (...) claramente más letal, claramente más infecciosa y contagiosa durante más tiempo”, advirtió la jefa de Estado.

Alemania además obligará a todos los viajeros a hacerse un test PCR al llegar al país desde cualquier lugar del mundo, aunque no sea considerado zona de riesgo. Se ha tomado la decisión tras dispararse la demanda de vuelos a Mallorca, después de salir las Islas Baleares de la lista de zonas de riesgo, lo que eliminaba la obligación de presentar una prueba PCR y guardar cuarentena.

Reino Unido: multas de 5.800 euros por irse de vacaciones

El Reino Unido plantea imponer sanciones a sus nacionales que viajen fuera de sus fronteras durante las vacaciones de Semana Santa. El ministro británico de Sanidad, Matt Hancock, ha anunciado que las multas podrán alcanzar las 5.000 libras (5.789 euros). Esta propuesta será votada mañana en el Parlamento británico. La medida se quiere tomar para evitar la llegada de la cuarta ola. El país vive actualmente un descenso de contagios gracias al plan de vacunación, pero el aumento de positivos en el resto del continente ha hecho que el Gobierno británico no quiera bajar la guardia. El Ejecutivo de Boris Johnson también ha prohibido los desplazamientos internos sin motivos justificados.

Francia: avance “vertiginoso” del virus

El creciente hartazgo de una parte de la población en Francia, que desafía abiertamente las reglas para evitar contagios, amenaza la estrategia del Gobierno de Emmanuel Macron que acaba de endurecer las restricciones para evitar el colapso de las UCI por el repunte epidémico. Las imágenes de la fiesta de carnaval en la que participaron unas 6.500 personas en el centro de Marsella, la inmensa mayoría sin mascarilla y sin ninguna distancia, fueron el lunes el símbolo de esas dificultades. Además 80 teatros están ocupados por gente de la cultura para demandar ayudas. Entre tanto, Frederic Valletoux, presidente de la federación francesa de hospitales, advertía ayer del avance “vertiginoso” del coronavirus en Francia. Los contagios están acelerándose en el país, a pesar del tercer confinamiento aprobado el pasado fin de semana, y las cifras de personas en la UCI está en los máximos en cuatro meses. Valletoux alertó de que el sistema sanitario podría enfrentarse a un “shock sin precedentes” dentro de tres semanas si no se logra frenar la curva.

El presidente francés, Emmanuel Macron, prometer vacunar a “un ritmo máximo y sin parar fines de semana ni festivos”. También urge a las empresas a aumentar el teletrabajo porque casi una tercio de los nuevos casos surgen en el ámbito laboral.

Italia: sigue confinada y con récord de muertes

Italia se situó ayer por debajo de los 20.000 nuevos contagios de coronavirus, pero registró 551 fallecidos, la peor cifra desde el 19 de enero. Buena parte del país está confinado y Mario Draghi ha optado por endurecer todavía más las restricciones frente a la COVID-19, de cara a Semana Santa. Las nuevas recomendaciones incluyen el aumento de la distancia física a 2 metros y aplicar cuarentenas a los vacunados si han tenido contacto con una persona positiva.

Portugal: alargará el estado de emergencia hasta mayo

El país vecino continúa confinada tras convertirse en enero en el país del mundo con más nuevos contagios y muertes por 100.000 habitantes. La previsión es mantener las restricciones hasta el 5 de abril, cuando se permitirá la vuelta a las escuelas de más alumnos y la apertura de comercios de hasta 200 metros cuadrados y de las terrazas de la hostelería, entre otras medidas. También se espera que a partir de esa fecha, superado el período vacacional de Pascua, se reabra la frontera terrestre con España. Portugal está en estado de emergencia desde el 9 de noviembre y el presidente del país, Marcelo Rebelo de Sousa, prevé alargarlo hasta mayo.

La situación epidemiológica en Portugal se mantiene estable con reducción del número de casos de COVID-19. Aun así, el riesgo efectivo de transmisión está aumentando”, alertaba ayer el primer ministro, António Costa, en un mensaje publicado en su perfil de Twitter.