Esta madrugada los ciudadanos de la Unión Europea (UE) adelantarán sus relojes una hora, un cambio regulado en la legislación comunitaria cuya supresión se debate desde hace tres años.

Esta noche del sábado al domingo los europeos dormirán una hora menos, ya que los relojes se adelantarán una hora, de modo que a las 02.00 serán las 03.00, en el caso de España.

Este cambio de horario se produce dos veces al año, habitualmente el último domingo de marzo y el último de octubre, y se empezó a generalizar a partir de 1974, cuando se produjo la primera crisis del petróleo y algunos países decidieron adelantar sus relojes para aprovechar mejor la luz del sol y ahorrar así electricidad.

Mientras que dos Estados miembros (Irlanda y Portugal) se colocarán a una hora de diferencia del horario GMT este domingo, en España, Austria, Bélgica, la República Checa, Dinamarca, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Luxemburgo, Malta, Polonia, Eslovaquia, Eslovenia, Suecia, Croacia y Holanda, situarán sus relojes a GMT+2.

Por su parte, Bulgaria, Chipre, Estonia, Finlandia, Grecia, Letonia, Lituania y Rumanía adelantarán la hora a GMT+3.

La Eurocámara votó a favor de eliminar esta práctica de ajustar los relojes en una hora de primavera y otoño a partir de 2021, pero el Consejo de la UE aún no se ha posicionado al respecto. Johan Danielsson, eurodiputado socialdemócrata, dijo en un comunicado que “es importante escuchar la demanda de nuestros ciudadanos para poner fin al cambio horario” y confió en que los países se sienten a negociar para acordar un cambio horario en la UE “sin más demora”.

Diferentes estudios en 2018 indicaron que el ahorro de energía por el cambio horario es mínimo mientras que aumentaban las quejas de los ciudadanos por sus efectos negativos para la salud.