El criminal serbio Norbert Feher, Igor el Ruso, rebatió ayer las pruebas que le incriminan por los asesinatos con alevosía de un ganadero y de dos guardias civiles en una zona rural en Andorra (Teruel) en 2017, al afirmar que no disparó con la intención de matar, sino de protegerse para poder escapar.

En el juicio con jurado iniciado ayer en la Audiencia de Teruel por estos hechos, Feher resaltó que disparó en primer lugar al ganadero José Luis Iranzo cuando éste se disponía a entrar en una caseta de campo (masico) de su propiedad a la que Igor el Ruso había accedido previamente para robar, y que cuando Iranzo trató de escapar, le volvió a disparar. Un acto, admitió, carente de “lógica”, tras el que se apropió del vehículo del ganadero para dirigirse a otro masico cercano en el que había pernoctado la noche anterior y en el que guardaba distintas cosas, entre otras una de las tres pistolas que portaba.