“Fue sobrecogedor poder contemplar el lugar más sagrado de nuestros océanos con mis propios ojos”, recuerda Héctor Salvador, nacido en Lugo hace 38 años, tras convertirse en el primer gallego y español en bajar al tercer punto más profundo del mundo.

Sucedió el pasado 18 de abril cuando descendió al fondo del abismo de la Sirena (10.706 metros de profundidad) en la fosa de las Marianas, en el océano Pacífico Occidental, en la región comprendida por los países del Sudeste Asiático, Oceanía y parte de la Polinesia. El abismo es el segundo punto más profundo de esta fosa que tiene forma de luna, con más de 2.500 km de largo y 69 de ancho.

“Te das cuenta de la profundidad monumental de la fosa de las Marianas cuando tardas más de cuatro horas y media en llegar al fondo. Las dramáticas formaciones del lecho marino, donde la corteza oceánica más antigua del mundo está siendo destruida bajo la Placa de las Marianas, son testigo mudo de las inmensas fuerzas que dan forma a nuestro planeta”, relata Héctor Salvador, que bajó en un sumergible, donde operaba como copiloto.

“Salvador ha batido el récord de España de profundidad. Es un importante logro”, aseguró el líder de la expedición, Rob McCallum.

La inmersión duró más de doce horas y se hizo en un batiscafo de la empresa Caladan Oceanic, que es el primer sumergible certificado “para bajar de forma repetitiva a once km de profundidad”, explica el copiloto gallego, quien además participó en el desarrollo del vehículo. Este batiscafo es capaz de trabajar en las condiciones extremas de la zona hadal, que está por debajo de la zona abisal, y que ha visitado el punto más profundo de los cinco océanos en la expedición Five Deeps de 2019.

Héctor Salvador es piloto de sumergibles tripulados con gran experiencia y director de operaciones de Tritón Submarines, la empresa que construyó este batiscafo para Caladan Oceanic, una empresa dedicada a fomentar el desarrollo de la tecnología subacuática y a organizar expediciones para conocer mejor los océanos.

El objetivo de la misión era localizar y recuperar un módulo científico que se había quedado atascado en el lecho marino el día anterior. Tras completar el objetivo, aprovecharon para tomar una muestra de la esfera microbiana de la fosa Mariana, y que es de gran interés para la comunidad científica.

La expedición al abismo de la Sirena de Héctor Salvador y su compañero el australiano Tim Macdonald es la tercera a este lugar. La primera tuvo lugar en 1960 y la segunda en 2012 y el protagonista fue el director de cine James Cameron.

En otros viajes a la Fosa de las Marianas, Caladan Oceanic anunció que había encontrado cuatro nuevas especies de crustáceos anfípodos y afloramientos rocosos de colores brillantes.

Además hallaron restos de plástico que llegaron desde la superficie, lo que evidenciaría el impacto causado por la contaminación humana.

En las zonas más profundas de esta fosa la presión es hasta mil veces mayor que en la superficie del mar. Los organismos más comunes aquí son los pepinos de mar, anfípodos (parecen una especie de camarones brillantes) y xenofióforos (unicelulares con forma de amibas gigantes). Además se han identificado más de 200 diferentes microorganismos.