Agentes de la Guardia Civil y la Policía Nacional ayer por la tarde en Palma de Mallorca al presunto asesino de su exmujer, que estaba embarazada de cuatro meses, y de su hijo de siete años en la localidad mallorquina de Sa Pobla. El individuo, identificado como A.H., de 26 años, fue trasladado a los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil.

El crimen, según los primeros indicios, habría ocurrido el domingo, en el domicilio de la mujer. Varios familiares de la fallecida acudieron en la tarde de ayer a la casa. Como nadie abría, uno de ellos ha accedido al interior a través de una ventana y ha encontrado los cadáveres de la madre y su hijo. De inmediato han avisado a la Policía Local y a la Guardia Civil, que accedieron al interior de la casa. Los investigadores han comprobado que se trataba de dos muertes violentas, y todos los indicios apuntaban a su excompañero sentimental. Al parecer, el hombre tenía antecedentes por malos tratos a la víctima hace años.

El sospechoso fue identificado rápidamente y la Guardia Civil difundió sus datos entre los otros cuerpos policiales. En la tarde de ayer, sobre las 20.30 horas, fue localizado en la zona del Polígono de Levante de Palma, casi a la vez por agentes de la Policía Nacional y la Guardia Civil. El presunto asesino de su expareja y su hijo fue arrestado de inmediato y trasladado a los calabozos de la Guardia Civil.

Las primeras investigaciones de los agentes apuntan que tanto la madre como el niño podrían haber fallecido asfixiados. La sala donde aparecieron los cuerpos tenía signos evidentes de lucha, de lo que se deduce que habrían tratado de defenderse del asesino, pero los cuerpos no presentaban lesiones claras de la muerte, salvo unas marcas en el cuello. Esta circunstancia apunta a que tanto la mujer como su hijo pudieron haber sido asfixiados.

La joven asesinada se ha convertido en la víctima de violencia de género número 1.088 en todo el Estado desde el año 2003. Es el primer crimen de este tipo que se registra en las Islas Baleares este año, según informaron ayer fuentes cercanas al caso. El hijo de solo 7 años y asesinado también junto a su madre se considera también una víctima de violencia de género.