Gestión forestal, transporte y logística y diseño gráfico, pero también cultivos celulares, inteligencia artificial y Big Data o fabricación inteligente. Los campos abarcados por la Formación Profesional superior en Galicia no dejan de crecer, con nuevos másteres y el modelo dual que permite combinar el aprendizaje con las prácticas empresariales. Sin embargo, el camino para consolidar esta vía formativa como salida laboral debe crecer para adaptarse a la demanda del mercado y mejorar la competitividad de Galicia. En concreto, la comunidad necesitará aumentar un 50% sus titulados en FP superior en las próximas tres décadas para ajustarse a los nuevos tiempos. Eso significa que precisaría 30.000 titulados más que en la actualidad.

El Gobierno central ha elaborado una hoja de ruta para marcar la senda de los próximos años: España 2050. Fundamentos y propuestas para una Estrategia Nacional a Largo Plazo. En ese documento, se señala la necesidad de elevar el 11% de titulados en FP superior al 17%, así como del 26% al 38% los universitarios, para que el porcentaje de quienes cuentan con una educación superior crezca del 37% al 55%. En la actualidad, el sistema español se sitúa cuatro puntos por debajo de la media de las ocho principales economías de la UE.

El documento, publicado hace días, combate el mantra de la “sobrecualificación” de los jóvenes y establece que el futuro debe pasar por “mejorar las tasas de empleo y generar trabajos de mayor calidad”. En este punto, destaca la importancia de la FP superior, que este año ofrece 9.000 plazas en Galicia. “Los dispositivos tecnológicos y procesos organizativos que empleamos son cada vez más complejos, por lo que, en el futuro, nuestro país necesitará de personal técnico, informático, químico o sanitario más instruido”, advierte ese informe.

En la actualidad, ese 11% de población activa con FP superior suponen casi 134.000 gallegos, cifra que debería rondar los 162.000 en 2050, ajustando los cálculos a las previsiones poblacionales del Instituto Galego de Estatística. La clave para por diversificarse. “No será necesario aumentar la oferta disponible en término de plazas, pero sí diversificarla y mejorarla”, apunta el Ejecutivo, que exige “optimizar los sistemas docentes” para ganar en flexibilidad.

Esta previsión es compartida por todos los expertos: la formación deberá mejorarse para adaptarse al futuro. “Las previsiones para España en 2025 identifican que el 49% de los puestos de trabajo requerirán una cualificación intermedia (técnico y técnico superior) y solo un 14% requerirá baja cualificación”, advertía hace unos días Patricia García, presidenta institucional de Grupo Femxa y presidenta del Círculo de Empresarios de Galicia.

La adaptabilidad será la clave, algo que parece no presentar de momento la educación superior universitaria gallega, pues está entre las que menos adapta las titulaciones al mercado laboral, según el estudio U-Ranking, elaborado por la Fundación BBVA y el IVIE. “Resulta imposible predecir con precisión el tipo de competencias que demandará el mercado laboral del futuro. La clave está, por tanto, en desarrollar modelos formativos flexibles, capaces de navegar esta incertidumbre y centrados en elevar la adaptabilidad de los trabajadores a las nuevas demandas”, expone el Gobierno. De hecho, añade que la crisis pandémica sitúa al sistema educativo “en buena posición para empezar a reducir la brecha en formación profesionalizante” con la vanguardia de la Unión Europea.

En este sentido, Galicia incrementará su oferta especializada en FP el próximo curso. Ganará 13 másteres hasta alcanzar los 27 con 540 plazas. Además, 1.400 alumnos podrán matricularse en FP dual.