Una sentencia del juzgado de lo Contencioso Administrativo número 1 de Santiago obliga a la Consellería de Política Social a asumir la demora a la hora de reconocer la prestación de dependencia a un enfermo con ELA —que recibió la notificación de la ayuda ocho días después de fallecer— y a pagar a su familia las prestaciones “devengadas” que le hubieran correspondido “desde la estimación por silencio” de la ayuda reconocida (tres meses desde la fecha de resolución del grado de dependencia) “hasta el fallecimiento del dependiente”, según indica la sentencia y denunció ayer la Asociación Galega de Esclerose Lateral Amiotrófica (Agaela).

Tal y como indica el fallo, Rafael Valle González —paciente gallego con ELA— tenía reconocida una dependencia de grado III desde el 28 de septiembre de 2016. Aunque había solicitado una ayuda para contratar a un “asistente personal profesional que les prestase apoyo para el acceso al trabajo y a una vida autónoma” —indican en Agaela— se le denegó y presentó un recurso para volver a solicitarla. Valle falleció el 8 de noviembre de 2017 y el 16 de ese mismo mes es cuando la Xunta le comunicó que le concedía la ayuda.

La sentencia concluye que puesto que la Administración tiene tres meses para notificar la ayuda tras la resolución del grado de dependencia y en este caso se superó, la familia del fallecido tiene derecho a recibir parte de esa prestación que habría percibido el enfermo. “Esperemos que esta sentencia contribuya a que otras personas no pasen por lo mismo”, señalaba ayer el abogado de la familia, José Manuel Piñeiro.