Asegura que cualquier persona puede sufrir edadismo a lo largo de su vida y que estos “estereotipos, prejuicios y discriminaciones” que se aplican a determinados grupos solo por su edad resultan “muy nocivos” tanto para la salud como el bienestar de los afectados y en algunos contextos incluso acortan la esperanza de vida. La coruñesa Vânia de la Fuente, directora de la campaña mundial contra el edadismo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), es coautora del primer informe sobre edadismo de la ONU en el que se demuestra que es un problema afianzado “en las instituciones” y “las sociedades” de gran parte del planeta y donde jóvenes y mayores son los grupos que resultan más afectados.

¿En qué consiste el edadismo?

Se refiere a nuestra forma de pensar, que son estereotipos; nuestra forma de sentir, que son prejuicios y nuestra forma de actuar, que es componente de discriminación, hacia otras personas, pero también hacia nosotros mismos en función de la edad. El edadismo tiene tres dimensiones. Hay quien cree que es igual a discriminación por edad y es un error, las otras dos dimensiones son igual de importantes.

¿Qué grupos de edad son los que sufren más este problema?

Todo el mundo puede sufrir edadismo, desde pequeños y a lo largo de la vida ya que como dice el propio término lo que se mira es la edad y cómo esto se utiliza para categorizar y dividir a la sociedad y crear oportunidades o desventajas en base a los años de una persona. Pese a ello, en el informe se demuestra que, aunque hay diferencias por sectores, en casi todos los contextos suelen ser las personas más jóvenes y las mayores las más afectadas por edadismo. Sabemos que una de cada dos personas es edadista hacia los mayores, con tasas mucho más altas en países con ingresos bajos y medio-bajos y hacia personas más jóvenes, no hay datos globales, pero sí en Europa, y los jóvenes reportan más edadismo que otros grupos.

¿Por qué?

No hay una conclusión exacta pero tiene que ver con cómo la sociedad estratifica el poder, el acceso a determinados recursos, qué se valora, el estatus que las personas pueden tener en base a su edad…

¿En qué estereotipos se basa el edadismo en estos dos grupos?

Depende del sector, pero hay algunos que son comunes en la mayoría de contextos y culturas. Por ejemplo, tener la idea que las personas mayores son cercanas y amistosas, pero incompetentes y que los jóvenes son muy competentes pero poco amigables. Y a nivel laboral, sería por ejemplo creer que los mayores son menos productivos, más reacios al cambio o que no están motivados y pensar que los jóvenes son vagos, narcisistas o que siempre están a la última en tecnología. Los estereotipos nunca son precisos porque se hacen generalizando, dando por hecho que un grupo es homogéneo y por eso son potencialmente dañinos.

¿En qué momento una persona se convierte en edadista o es algo que se interioriza a nivel social desde pequeños?

Tal y como reflejamos en el informe, obviamente no nacemos edadistas, pero sí que es algo que comienza muy temprano y se va reforzando con el tiempo. Sabemos que alrededor de los 4 años los niños ya son muy conscientes de los estereotipos basados en la edad que existen en su propia cultura y a partir de ahí todos empezamos a interiorizar esos estereotipos y los usamos para guiar nuestros sentimientos o nuestra conducta hacia personas para determinadas edades y también para nosotros mismos. Los niños empiezan a ver cómo se interrelacionan otras personas con los mayores o con los niños, por ejemplo, y ven los estereotipos que trasladan los medios.

¿Quiénes son los que más aplican el edadismo sobre los demás?

En el edadismo hacia mayores sabemos que es más probable ser edadista si es una persona joven, hombre, si teme a la muerte y si tiene menor nivel educativo y no tuvo contacto con mayores. Y en cuanto a quienes tienen más probabilidades de sufrirlo serían los dependientes que están al cuidado de otras personas, si se trabaja en el sector de la alta tecnología o en países con la esperanza de vida más baja. En el caso del edadismo hacia los jóvenes suele darse en quienes no han tenido relación con diferentes grupos de edad y es más probable sufrirlo si se es mujer y se tiene problemas de salud.Además el edadismo está presente en un gran número de instituciones y de sectores como refleja el informe.

En la práctica, ¿esto en qué se traduce? ¿Qué ejemplos de edadismo hay en la vida diaria?

Edadismo es, por ejemplo, acudir al médico y que no tengamos acceso a determinado tratamiento por la edad o que nos comenten que no tienen nada para el envejecimiento cuando en realidad tenemos síntomas clínicos de una patología. Es edadismo que a nivel de empleo no nos ofrezcan la oportunidad de un crecimiento laboral porque somos muy jóvenes o muy mayores o simplemente que los préstamos bancarios no se den a partir de determinadas edades. Además, no solo las instituciones y los demás aplican edadismo sino que uno mismo puede haber interiorizado ciertos estereotipos y aplicarlos a él mismo cuando llega a cierta edad y esto siempre limita. Si, por ejemplo, tenemos interiorizado que una persona mayor no puede ser creativa y nos encontramos en esa edad, esto nos puede cohibir a escribir una novela o empezar a tocar un instrumento.

¿Puede repercutir en la salud?

Sí. La evidencia demuestra que el edadismo es muy nocivo tanto para la salud como para el bienestar. Está asociado con una muerte más temprana como demuestran varios estudios. Uno de ellos, en China, mostró que mayores que tenían actitudes más negativas hacia el envejecimiento, tenían hasta un 20% más de probabilidad de fallecer en un plazo de seis años que aquellas personas con autopercepciones más positivas. Es un ejemplo de cómo dirigir el edadismo hacia nosotros mismos puede tener un impacto en nuestra longevidad. Otras cosas que hemos visto es que está asociado a peor salud física y mental, incluida la aparición de depresión, y a la adopción de comportamientos de riesgo para nuestra salud como puede ser una dieta poca saludable, alcohol en exceso, fumar o no tomar medicamentos prescritas por nuestro médico. También se sabe que en el caso de los mayores limita la recuperación por una discapacidad.

¿Se ha agudizado el edadismo con la pandemia?

No se sabe si se ha agudizado, no hay un estudio pre y pospandemia pero sí se ha hecho mucho más visible lo edadistas que son nuestras sociedades. La edad se ha usado en algunos contextos como el único criterio para dar acceso a atención médica, a terapias que salvaban vidas y para determinadas medidas de aislamiento físico. Se ha estereotipado en el discurso público y de los medios de comunicación y de forma homogénea se hablaba de todos los mayores como personas vulnerables, frágiles y dependientes y de los jóvenes como invencibles y egoístas.

¿Endurecer las restricciones para los mayores porque eran el grupo de mayor riesgo al contraer COVID también fue edadismo?

Depende del contexto y es cierto que la edad es un factor de riesgo para una enfermedad más severa, pero se ha homogenizado a un grupo muy diverso. Ha habido contextos en donde pese a levantarse las medidas de confinamiento solo a los mayores se les impedía ir al súper o al transporte público. Esto lleva a pensar qué hay detrás de las medidas que se aplican y si realmente hay una justificación basada en la evidencia para aplicarlas.

¿Cuál es el origen de tratar diferente a la gente por la edad?

Hay diferentes teorías. Una es la de la gestión del terror que sugiere que el edadismo surge del miedo a la muerte y que como los mayores pueden para algunos presentar una amenaza existencial porque recuerdan a la muerte, eso puede dar lugar a que se distancien de ellos. Otra sería la teoría de amenaza intergrupal que dice que los individuos reaccionan de manera hostil a grupos que no son el suyo por una amenaza real o simbólica. Es un fenómeno social, y contestar por qué existe es igual de difícil que decir por qué hay el racismo.

¿Falta concienciación?

Sí, está muy aceptado socialmente y todavía hay mucho camino por recorrer. A la población les pido que se hagan estas preguntas: ¿en qué sociedad queremos vivir?, ¿en una segregada por edad?, ¿queremos una sociedad en la que no haya solidaridad intergeneracional que es muy rica? Nos hemos olvidado de que el envejecimiento es un éxito de la humanidad, pero si el entorno social es ampliamente edadista no vamos a poder disfrutar de esta longevidad.

Desde la OMS proponen varias estrategias para solucionar el problema. ¿Cuáles son?

Son tres. Por una parte medidas legislativas y políticas para evitar la discriminación por edad y la vulneración de derechos, pero leyes que vayan con un mecanismo que verifique que efectivamente se aplican. Otra estrategia son las actividades educativas para fomentar que se reduzcan los prejuicios, disipar conceptos erróneos y ayudar a mejorar la empatía. Es importante que esto llegue a todas las edades y no solo en la educación formal sino también en la informal. Y lo tercero, que ya se hace en algunos países, es fomentar actividades intergeneracionales, donde participen jóvenes y mayores como pueden ser cursos de arte, actividades con videojuegos, etc.Está demostrado que esto ayuda a combatir el edadismo hacia los mayores pero también hacia los más jóvenes.