El Gobierno de Portugal aprobó ayer la venta de autotest de COVID en supermercados y extendió a treinta municipios más las restricciones que aplica a zonas de elevado riesgo, como el toque de queda o la exigencia de test negativo o certificado para entrar en restaurantes. El consejo de ministros de ayer elevó de 60 a 90 los municipios con riesgo alto o muy alto de contagio por superar una incidencia a 14 días de 120 casos o 240 por 100.000 habitantes, respectivamente.

Las zonas más afectadas son toda el Área Metropolitana de Lisboa y gran parte del Algarve, lugares en los que la prevalencia de la variante delta es del 100%, en tanto que a nivel nacional se sitúa en el 88%. En los 90 municipios con mayor riesgo se aplicarán las medidas más restrictivas: toque de queda desde las 23.00 hasta las 05.00 y a partir de las 19.00 del viernes y durante todo el fin de semana exigencia de test negativo o certificado digital para acceder al interior de restaurantes.