A la sobrecarga de trabajo habitual en los centros de salud, agudizada desde el inicio de la pandemia, se suman ahora las vacaciones de verano del personal, lo que se traduce en esperas de hasta 15 días para ser atendido por el médico de familia en algunos ambulatorios de A Coruña. Dos semanas para una consulta telefónica —que se mantiene como la única opción si la cita se solicita vía internet— en la que será el propio facultativo quien determine si es necesario verlo en persona para lo que habrá que volver a pedir hora. Eso sí, la espera varía mucho en función del centro de salud o incluso dentro del mismo, según el facultativo que tenga asignado cada paciente.

Una usuaria del centro de salud de O Castrillón que ayer entraba en la aplicación para pedir cita con su médico de familia se sorprendía al comprobar que no hay ninguna hora disponible para consulta telefónica hasta el 8 de septiembre, es decir, en 15 días. Uno más si lo que se desea es renovar las recetas. También hasta septiembre, en concreto al día 2 —es decir, nueve jornadas— deben aguardar algunos pacientes de la Casa del Mar que tengan que pedir a su médico que le renueve algún medicamento prescrito. En ese ambulatorio, la espera para consultar un problema de salud con el facultativo llega casi a la semana. En concreto, había quien pidiendo ayer la cita, no la conseguía hasta última hora del próximo lunes 30 de agosto.

Justo una semana es también lo que llegan a esperar algunos pacientes de Elviña —cuyo médico no tiene horas libres hasta el martes 31— y del ambulatorio de Perillo, sin opción de conseguir cita hasta dentro de seis jornadas.

Pero los plazos dependen mucho de qué médico tenga asignado el paciente —si está de vacaciones o baja, por ejemplo, y su cupo está repartido entre los compañeros puede ser más complicado obtener una cita rápido— y por ello, mientras en Perillo algunos pacientes aguardan seis días, otros lograban ayer cita telefónica en 48 horas después sin problema.

La situación es muy dispar según el ambulatorio analizado y esto lleva a que mientras en algunos hay que esperar entre una o dos semanas para ir al médico, en otros se consigue cita para el día siguiente. Es el caso de algunos pacientes de O Ventorrillo y San José que ayer lograban consulta para hoy mismo con su médico de familia mientras que en Matogrande es posible hablar con el doctor en 48 horas y en tres días en el caso del ambulatorio de Culleredo o si lo que se quiere es cita con el pediatra en San José.

Hace meses que Atención Primaria arrastra listas de espera y la situación empeora en periodos de vacaciones ya que el déficit de profesionales hace que el Sergas no pueda cubrir las bajas de los médicos, según denuncian desde hace tiempo lo sindicatos. Desde el BNG y el PSdeG se exigió esta misma semana a la Xunta que tome medida para paliar “la situación límite” que viven los centros de salud ante la falta de “medios y recursos”. En este sentido, resaltaban que no es propio de “una sociedad del siglo XXI” esperar varias semanas por una cita con el médico de familia.