Ida se movía ayer hacia el norte de Estados Unidos como una peligrosa tormenta tropical, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y amenazas de marejada ciclónica, tras pasar como un potente huracán por Luisiana, donde dejó al menos un muerto y más de un millón de clientes sin energía eléctrica.

La tormenta se desplazaba a 15 kilómetros por hora después de causar daños en viviendas, oficinas y hospitales y graves inundaciones y marejada ciclónica en el sur de Luisiana y también en Misisipi, donde llegó a haber rachas de más de 240 kilómetros por hora.

Ida, que ocasionó la muerte de un hombre en Ascensión, se desplazaba en la tarde de ayer hacia el interior del país sobre Misisipi para cruzar hoy el valle de Tennessee y el centro de los Apalaches mañana.

Las autoridades de Luisiana y Misisipi evalúan los daños. Más de un millón de clientes de ambos estados se encontraban ayer sin suministro eléctrico.

Por otra parte, un menor de nacionalidad española fue localizado sin vida el domingo tras varias horas desaparecido después del derrumbe parcial de un hotel en Puerto Vallarta (Jalisco, México) por el paso del huracán Nora. El ciclón, que se degradó a tormenta tropical frente a las costas de Sinaloa, causó la desaparición de una mujer y del menor en cuestión, según las autoridades locales.