La pandemia hace mella en las parejas de hecho

La cifra de coruñeses que se inscriben en el registro autonómico cae a mínimos - Solo 591 solicitudes en un año en el que las restricciones dificultaron algunos trámites

Una pareja se besa en un espacio público.   | // STEFAN WERMUTH

Una pareja se besa en un espacio público. | // STEFAN WERMUTH / Ana Ramil

La cifra de coruñeses que se animaron a formalizar su relación e inscribirse en el Rexistro de Parellas de Feito de Galicia con el objetivo de equiparar sus derechos a los de un matrimonio cayó a mínimos durante el año de la pandemia. La Xunta solo recibió 591 solicitudes en la provincia de A Coruña en 2020, lo que supone casi un 23% menos que el año anterior y la cifra más baja desde 2015, último año que puede consultarse en la estadística de la web de Xustiza.gal. Aunque el descenso fue generalizado en toda Galicia (-14,8%) —desde la Xunta lo atribuyen a las restricciones de la pandemia que llevaron incluso a la suspensión temporal de algunas actividades o a restringir el acceso a ciertas dependencias administrativas para hacer trámites de forma presencial—, lo cierto es que la provincia coruñesa es la que sufrió un mayor descenso, muy delante de Pontevedra (-10,9% al pasar de 683 a 608), Ourense (-6,2%, de 177 a 166) y Lugo (-4,9% al caer de 201 a 191).

El registro autonómico de parejas de hecho está destinado a oficializar la unión de “dos personas mayores de edad, capaces, que convivan con la intención o vocación de permanencia en una relación de afectividad análoga a la conyugal”, según explica la Xunta. Una vez inscritos en este registro adquieren los mismos derechos que cualquier matrimonio y si lo precisan pueden notificar por escrito los pactos que consideren adecuados para regir sus relaciones económicas durante la convivencia. De este modo, la pareja de hecho adquiere derechos hasta entonces vetados como poder cobrar la pensión de viudedad si fallece el cónyuge, recibir parte de la herencia o cobrar una indemnización en caso de sufrir un accidente laboral.

En los últimos seis años, más de 1.400 gallegos —incluso en algunos ejercicios por encima de los 2.000— solicitaron cada año convertirse en pareja de hecho, pero la demanda y la evolución varía en función de cada provincia. En el caso de A Coruña, el balance de la Xunta revela que suele superar las 700 solicitudes de este tipo, cifra que no alcanzó solo en 2016 y el pasado año. También Ourense cayó a mínimos en 2020 con 166 peticiones. Sin embargo, Pontevedra registró su cifra más baja en el año 2016 (con 416 inscripciones) y Lugo, en 2015 con 182.

En los últimos doce meses la actividad del registro se vio marcada por la pandemia. Al contrario que otros trámites que pueden hacerse 100% online, darse de alta como pareja de hecho obliga a ciertas actuaciones presenciales como comparecer ante el encargado del registro para la emisión “de la voluntad de realizar esta inscripción”, explican en la Xunta, donde reconocen que la caída de solicitudes se concentró sobre todo durante los meses del estado de alarma. “Las medidas de prevención ante el COVID en los lugares de trabajo supusieron en algunos casos la suspensión temporal de actividades y cambios en el acceso a dependencias administrativas”, recuerdan.

Los datos de la Xunta revelan que el 75% de las solicitudes presentadas (1.173) recibieron el visto bueno, es decir, hasta una cuarta parte de las inscripciones presentadas (casi un centenar de casos) fueron denegadas bien porque no incluían toda la documentación necesaria en el proceso o porque no cumplían los requisitos para ser considerados pareja de hecho por la Administración.

Pero la pandemia no solo ha afectado al número de solicitudes presentadas sino que el pasado año también se redujo el número de parejas que decide cancelar su unión de hecho, la versión del divorcio de quienes no quieren pasar por la vicaría. De nuevo 2020 supone un año de mínimos en la provincia de A Coruña, donde solicitaron cancelar su unión 142 parejas, la cifra más baja en seis años y un 22,4% menos que el ejercicio anterior a la crisis COVID. En este caso es Lugo la provincia que notó un mayor descenso al pasar de 64 a 41 (-35,9%), seguida de A Coruña, Pontevedra (-3,4% tras bajar de 176 a 170) y Ourense (-2,4%, al perder solo una hasta las 40).

CLAVES EN EL PROCESO EN GALICIA

¿Qué requisitos hay que cumplir para inscribirse? Ser mayor de edad, no estar incapacitado judicialmente para regir sobre su persona, manifestar la voluntad de constitución de la pareja de hecho a través del modelo normalizado, no estar casado ni constar como pareja de hecho de otra persona ni tener relación de parentesco con el supuesto cónyuge, según explican en la Xunta, donde recuerdan que al menos uno de los dos cónyuges debe tener la vecindad civil gallega y estar empadronados en el mismo domicilio de un ayuntamiento de la comunidad gallega.

¿Quiénes no pueden constituirse como pareja de hecho? Aquellas personas que tengan una relación de parentesco en línea recta por consanguinidad o adopción o familiares colaterales hasta tercer grado. Tampoco quienes figuren que ya son pareja de hecho de otra persona o que formen parte de un matrimonio.

¿Qué documentación hay que presentar para inscribirse en el registro autonómico? El impreso de solicitud debe ir acompañado de la fotocopia compulsada del DNI de los dos miembros de la pareja (si uno es extranjero un documento similar), el certificado de empadronamiento, la acreditación del estado civil de los cónyuges (se obtiene en el Registro Civil), la declaración responsable de no formar parte de otra unión de hecho, si es el caso la sentencia de divorcio o nulidad de un matrimonio anterior y declaración responsable de no ser familiar uno del otro y de no estar incapacitado para tomar decisiones.

¿Cómo se tramita la solicitud? Debe presentarse en la delegación provincial de la consellería de Presidencia correspondiente al domicilio de la pareja.