El conselleiro de Cultura, Educación e Universidade, Román Rodríguez, iniciará mañana, lunes, una ronda de contactos con los principales miembros del sistema educativo "para ofrecer certezas y buscar soluciones tras la decisión unilateral del Gobierno central de eliminar los exámenes de recuperación de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) y cambiar los criterios de evaluación y promoción".

Así lo avanzó este domingo en una entrevista en la Radio Galega, donde explicó que este lunes se reunirá con la Junta Autonómica de Directores y que, en los siguientes días, se convocarán encuentros con los representantes sindicales, asociaciones de madres y padres, o el Comité Educativo, entre otros.

El objetivo, informa la Xunta en un comunicado, "es compartir la situación con los agentes escolares para tener su visión y consensuar que esta adaptación tenga el menor impacto posible en un sistema educativo que en los últimos años destacó en las variables de calidad, equidad, generación de igualdad de oportunidades y en capacidad para educar en valores".

"El progresivo avance de la educación en Galicia tiene que seguir", afirmó el conselleiro, para quien la educación "no se puede gestionar con criterios a corto plazo ni oportunistas. Nos jugamos el futuro del país", subrayó.

El titular de Educación reclamó "respetar el marco competencial", tras recordar que "la educación es una competencia de las comunidades autónomas", de ahí, dijo, que no se pueda "hacer una transposición acrítica del real decreto del Ministerio".

Román Rodríguez se refirió al "fuerte impacto" de la decisión "precipitada" del Gobierno central, con una "tercera rectificación" en semanas amparada en un informe no vinculante. "Es algo sin sentido, que provoca improvisación y caos. Comenzamos el curso con unas reglas y a mitad del curso, cambian", reflexionó.

"Tenemos que dar certezas para que el sistema educativo no esté tan convulso. No se pueden tomar medidas arbitrarias como hace el Gobierno de España y generar inseguridad jurídica", aseguró.

Indicó que frente a la actitud del Ministerio de Educación y FP, la Consellería buscará "hablar, escuchar y pactar el mejor desarrollo para que genere el menor impacto".

Como explicó el titular de Educación gallego, el real decreto del Gobierno "afecta a la organización del curso, a como se examinan los alumnos y a los requisitos para que puedan o no pasar de curso. En definitiva, a la estructura del calendario ya planificado", dijo.

En su opinión, más allá de los problemas que se generen, este cambio repentino "genera un descrédito". "Es una desvalorización de la función social de la educación, que además perjudica a los alumnos menos favorecidos y reduce la igualdad de oportunidades", apuntó.

También mostró su preocupación el conselleiro por los plazos de los currículos de la nueva ley educativa, que el Gobierno central debe aprobar y publicar definitivamente para que las comunidades puedan desarrollar los suyos y activar la tramitación legislativa de los decretos autonómicos, trámites que tienen unos plazos mínimos que no se pueden alterar.

"Si el Ministerio no cumple su parte antes de final de año, podemos encontrarnos con una situación muy problemática a principios del próximo curso", advirtió Román Rodríguez.