Señales inciertas las que emiten los últimos datos sobre la pandemia del COVID en Galicia. Por tercer día consecutivo, se reducen los casos detectados y bajan de los 300, para quedarse en 270. Siguen siendo el doble que una semana atrás, pero parece la tendencia empieza a indicar una ralentización tras un crecimiento muy rápido desde mediados de noviembre. En consecuencia, los casos activos también aumentan pero también a un ritmo más pausado: son 2.696, frente a los 2.507 de la jornada anterior.

Como es habitual en los fines de semana, la presión hospitalaria se incrementó levemente, ya que no se suelen dar altas. Así, hay 62 personas ingresadas en unidades convencionales —tres más— y 14 en las unidades de cuidados intensivos. La tasa de positividad, por su parte, se eleva al 7,95%, un niveles superior al máximo del 5% recomendados por la Organización Mundial de la Salud para dar por controlada la pandemia.

De todos modos, los casos activos continúan en ascenso y acumulan 22 jornadas consecutivas de incremento. En concreto, se sitúan en 2.696, que implican 189 más que el día anterior, al haber más contagios (270) que altas (81). Hace una semana, el lunes 15 de noviembre había 1.285, que suponen 1.411 infecciones menos.