El jefe del Servicio de Aparato Digestivo del Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac), Pedro Alonso Aguirre, acaba de recibir la Medalla de Oro de la Sociedad Española de Endoscopia Digestiva (SEDD), la más alta distinción que concede esta organización científica a un profesional “por sus méritos, especialmente relevantes, en favor de la difusión y el cultivo de las técnicas endoscópicas”, y por “contribuir a la formación” de otros compañeros de especialidad en esos procedimientos. “Estoy muy agradecido, y un poco abrumado también”, reconoce el doctor Alonso, quien interpreta la distinción de la SEED como un reconocimiento al Servicio que capitanea. “A los miembros actuales y a todos los profesionales que pasaron por aquí y que contribuyeron a que nuestro Servicio tenga un altísimo nivel en la endoscopia digestiva desde hace ya muchos años, empezando por su anterior responsable, el inolvidable doctor José Luis Vázquez Iglesias”, reivindica.

La endoscopia es una técnica habitual en el área de Aparato Digestivo. ¿Cómo ha evolucionado, en los últimos años, este procedimiento?

La endoscopia es una parte nuclear de nuestra especialidad desde los años 80 que, obviamente, ha evolucionado de manera vertiginosa y que cada vez se caracteriza más por ser un procedimiento terapéutico, y no tanto diagnóstico. Hay muchas técnicas endoscópicas que realizamos, de hecho, con esa finalidad.

¿Por ejemplo?

La llamada ERCP (colangiopancreatografía retrógrada endoscópica), una técnica con larga tradición por la que accede, mediante endoscopia, a los conductos biliares y al conducto pancreático para extraer cálculos biliares, salvar estrecheces de conductos biliares pancreáticos, colocar prótesis (stents), etc.

¿Alguna otra?

Recientemente, se ha incorporado otro procedimiento, la ecoendoscopia, por el que se realiza una ecografía con un endoscopio, es decir, desde dentro. Comenzó siendo una técnica diagnóstica también, como muchas ecografías, pero con el tiempo tiene cada vez más esa vertiente terapéutica, de drenaje de colecciones intrabdominales, quistes, infecciones, etc. Incluso la colonoscopia —de largo, el procedimiento endoscópico más habitual— es cada vez más terapéutica, al extirparse mediante esta técnica, cada vez más también, un número creciente de pólipos en los programas de cribado de la Consellería de Sanidade.

¿Cuánto más?

Más del 60% de las colonoscopias que realizamos, en la actualidad, acaban siendo terapéuticas. Cada vez extirpamos más pólipos y con mayor dificultad. Pólipos que antes requerían cirugía y que ahora podemos extraer mediante esta técnica.

¿Qué implica que cada vez más endoscopias sean terapéuticas?

Realizar una terapéutica lleva aparejadas necesidades materiales, es decir, aparatos cada vez más sofisticados; más tiempo para la realización de esa técnica, porque no solo realizamos un diagnóstico; un aprendizaje complejo, pues no se trata solo de introducir un endoscopio, extraerlo y ver lo que hay, ahora hay que hacer más cosas, y eso dificulta la formación; y también conlleva riesgos y posibles complicaciones, como cualquier procedimiento terapéutico intervencionista.

Eso en cuanto a necesidades. ¿Qué me dice de los retos? ¿Cuáles son los más urgentes?

Retos hay muchos. Primero, tenemos que llegar a toda la población. Los programas de cribado de colon están ahí y son muy importantes, por tanto, desde el punto de vista cuantitativo hay un reto, pero también desde el cualitativo. Esta técnica evoluciona cada vez más y tenemos un nuevo escalón que subir, que va ligado a la tecnología. La inteligencia artificial ya está incorporada a la endoscopia, y eso va a requerir de aparatos cada vez más sofisticados, más costosos y más precisos. Ese es otro de los desafíos que urge alcanzar.

Alude al “reto cuantitativo” de los programas de cribado de colon. ¿La respuesta de los coruñeses es mejorable?

El porcentaje de población que se adhiere al cribado de colon todavía es bajo, de ahí que uno de los objetivos más inminentes de la Consellería de Sanidade sea incrementar la participación en esos programas. Cierto es que se extirpan muchos pólipos y que se evita, por tanto, que aparezcan muchos cánceres. Cuando diagnosticamos alguno, además, lo hacemos en un estadío precoz, y esto permite su curación. El cribado está cumpliendo unos objetivos, desde el punto de vista cualitativo, pero necesitamos ampliar la base. Que llegue a más población. Para lograrlo, es necesaria la educación sanitaria. Concienciar a la población.

¿A quién se dirige el cribado de colon y cómo se efectúa?

El cribado de colon se dirige a todos los ciudadanos de 50 a 70 años. Se les invita a participar por carta, y si deciden adherirse al programa, se les envía el material para realizar el test de sangre oculta en heces. Cuando el resultado de esa prueba es positivo, tienen una entrevista con su médico de Atención Primaria y son citados para someterse a una colonoscopia. El problema está en que, en un porcentaje elevado de casos, no se está devolviendo la invitación inicial.

"Una de las actuaciones proyectadas en el nuevo Chuac es la ampliación de la Unidad de Endoscopia y su unificación en el Hospital Universitario"

¿Qué retrae la participación? ¿Quizás esa posibilidad de someterse a una colonoscopia?

Puede guardar cierta relación, aunque los ciudadanos que se adhieren al programa de cribado se dan cuenta de que la colonoscopia, a día de hoy, no es una técnica molesta. Se lleva a cabo con sedación y no implica ningún problema en ese sentido. Educar a la ciudadanía y difundir los procedimientos es también nuestra responsabilidad como médicos, y en este caso, como especialistas en Aparato Digestivo.

En el Chuac se realizan, cada año, más de 20.000 endoscopias digestivas. ¿Es suficiente la infraestructura actual para albergar tal cantidad de procedimientos?

Desde el punto de vista asistencial, contamos con buenas instalaciones, pero se quedan pequeñas. Una de la actuaciones proyectadas en el nuevo Chuac es, de hecho, la ampliación de la Unidad de Endoscopia. También su unificación, ya que en la actualidad está dividida entre el Hospital Universitario y el Abente y Lago. Algo que no es lo más operativo ni lo deseable.

¿Disponer de unas instalaciones como las del Centro Tecnológico de Formación (CTF) es un plus para formarse en técnicas endoscópicas?

En efecto, el CTF de nuestra área sanitaria cuenta, desde hace años, con un simulador de endoscopias. Un aparato poco frecuente, del que no disponen muchos servicios de Digestivo, y que tiene utilidad. Nuestros médicos internos residentes (MIR), antes de empezar a realizar endoscopias a los pacientes, pasan por el CTF para entrenar con ese dispositivo de simulación. Esta técnica requiere un aprendizaje continuo, de hecho, algunos especialistas de prestigio internacional aseguran que el aprendizaje de la endoscopia no acaba nunca.