Al menos 19 personas, entre ellos nueve niños, murieron ayer en Nueva York como consecuencia de un incendio desatado en un edificio de viviendas del distrito del Bronx, según confirmó el alcalde de la ciudad, Eric Adams. Además, hay decenas de heridos, 13 de los cuales se encuentran en un estado crítico. “Va a ser uno de los peores incendios de nuestra historia”, aseguró Adams en declaraciones a los medios. “Las cifras son horribles”.

Horas antes del primer balance oficial, el jefe del Departamento de Bomberos de Nueva York, Daniel Nigro, ya había avisado: “Esperamos que haya numerosas muertes”. De momento, se desconoce el origen de las llamas.

Más de 200 bomberos participaron en las labores de extinción del fuego que se declaró alrededor de las 11 de la mañana en un edificio de 19 plantas situado en el corazón del Bronx. Los efectivos llegaron en solo tres minutos desde que recibieron en aviso y se encontraron con que el humo ya cubría toda la estructura. “Las condiciones de humo en este edificio no tienen precedentes”, aseguró Nigro. Cuando los bomberos entraron en el interior encontraron “víctimas en todas las plantas” y muchas sufrían “paros cardíacos y respiratorios”.

Puerta abierta

Según las primeras investigaciones, el fuego se inició en un dúplex situado en el segundo y tercer piso. Los bomberos hallaron la puerta del apartamento abierta, lo que aparentemente habría permitido el rápido avance de las llamas y que el humo se propagara por todo el edificio.

En imágenes distribuidas por varios medios y en las redes sociales se podía ver a multitud de personas, incluidos niños, siendo atendidos por los equipos de emergencias.