Con la moral bien alta y el orgullo de haber superado con nota la prueba de la pandemia por el coronavirus, la industria editorial se enfrenta al nuevo año con renovados ánimos y un abanico de novedades que llegarán a las librerías como si aquí no hubiera pasado nada o, mejor dicho, sabiendo que el COVID ha puesto de moda —si es que se puede decir así— la lectura. Estos son los libros que querrá leer, sí o sí, en el primer trimestre de este 2022.

PALABRA DE MUJER. Ellas marcan el paso de los libros internacionales. Es el caso de Grand Union (Salamandra), en el que la británica Zadie Smith, que recientemente abandonó su residencia en Nueva York para volver a Londres, reúne relatos vibrantes y contundentes escritos a través de los años. Con Una casa propia otra inglesa, Deborah Levy (Literatura Random House) cierra su autobiografía en la que los recuerdos le sirven para reflexionar sobre su identidad como mujer; sin olvidar a Tessa Hadley que, con Amor libre (Sexto Piso) afianzará todavía más su pacto con los amantes de las facturas más clásicas. De Holanda llega Mi querida favorita de Marieke Lucas Rijneveld (Temas de hoy), que ganó el Booker internacional con su primer libro.

El clasicismo también marca las novelas de la norteamericana Elizabeth Strout que en Ay, William (Alfaguara) recupera a la protagonista de su novela Me llamo Lucy Barton para rememorar una relación matrimonial. Sin olvidar la recuperación de la novela gótica Hangsaman (Minúscula) de la gran autora de terror Shirley Jackson.

DE PREMIOS NOBEL Y OTROS. Una nueva traducción de En la orilla, obra cumbre del sorpresivo premio Nobel tanzano 2021 Abdulrazak Gurnah (Salamandra) coincidirá en las librerías con la última novela de otro nobel, Las noches de la peste, del turco Orhan Pamuk (LRH), que en plena pandemia sintió la necesidad de explorar las del pasado, en concreto la de la peste bubónica que asoló Asia a principios del siglo XX.

Junto a ellos bueno será prestar atención a dos valores seguros: Nickolas Butler y su Buena suerte (Asteroide), una fábula sobre la ambición situada en las Montañas Rocosas, y el veterano autor griego nacionalizado sueco Theodor Kallifatides, que en Timandra traza un retrato en primera persona de la mujer que en el siglo V a. C. convocó a las mejores mentes de su generación y fue la amante de Alcíbiades. Mención especial merece la deliciosa El señor Wilder y yo de Jonathan Coe (Anagrama) en la que recrea el rodaje de Fedora, la película testamentaria del director y una emocionante reflexión sobre el significado de la maternidad.

PLUSMARQUISTAS DE LAS VENTAS. A su muerte, John Le Carré dejó en el cajón Proyecto Silverview (Planeta), una novela de espías al viejo estilo en la que el protagonista se enfrentará a un dilema típicamente lecarreiano: optar entre el deber hacia su país y sus propias exigencias éticas. Con Violeta, (Plaza & Janés), la superventas chilena Isabel Allende recorre cien años de historia, los que vive la protagonista titular que nació en pleno estallido de la gripe española. El tercer as de este trío ganador es El castillo de Barbazul (Tusquets), con el que Javier Cercas cierra su trilogía protagonizada por Melchor Marín en un futuro próximo en el que el mosso ha abandonado el cuerpo pero vuelve a la investigación para descubrir el paradero de su hija desaparecida.

EN CASTELLANO DE AQUÍ. La cosecha viene cargada de propuestas inapelables, como Cinco inviernos (Alfaguara), con el que Olga Merino reafirmará sin duda la buena recepción de su novela La forastera. Algo más que unas reflexivas memorias en las que la autora recupera los años que vivió como corresponsal en Moscú en los 90 a partir de los diarios escritos in situ. Con Una historia ridícula (Tusquets), Luis Landero afila su acreditaba habilidad para la comicidad siguiendo las penurias románticas de su protagonista.

Mientras que Carlos Zanón sigue en Love Song (Salamandra) a tres músicos embarcados en una gira por los campings de la costa con canciones de 1985 en su repertorio; Jorge Carrión aborda la relación entre el hombre y la máquina —un tema que le apasiona— en Todos los museos son novelas de ciencia ficción (Galaxia Gutenberg), que puede también interpretarse como un catálogo de una exposición, y Agustín Fernández Mallo brinda con El libro de todos los amores (Seix Barral) una novela filosófica de atmósfera futurista.

Escritos originalmente en catalán y traducidos al castellano, en El monstruo de Santa Helena (La Campana / Alfaguara) se aprecia que la fantasía de Albert Sánchez Piñol no tiene límites: en esta ocasión se vale del último exilio de Napoleón para armar una intriga en la que el emperador no es el único monstruo de la desolada isla atlántica, y Mamut (Club Editor / LRH), de Eva Baltasar, cierra un tríptico —tras Permagel y Boulder— sobre mujeres poco convencionales.

EN CASTELLANO DE ALLÁ. La literatura latinomericana tendrá presencia con Melvill (Literatura Random House), homenaje metaliterario a los clásicos en el que el argentino Rodrigo Fresán se vale de las figuras de Herman Melville y su padre (que firmaba su apellido sin e) para profundizar en la obsesión de la escritura. Desde Chile llega Soy una tonta por quererte (Tusquets), de la escritora trans Camila Sosa, que fue descubierta aquí con Las malas, y como recuperación, pero con honores de novedad, habrá que prestar atención a Nosotros los Caserta (Tusquets), una excéntrica saga familiar de la argentina Aurora Venturini, una autora ya desaparecida que cimentó su fama a los 80 años.

NO FICCIÓN. En su retrato El gran sucesor (Capitan Swing), la periodista y gran conocedora de Asia Anna Fifield establece un perfil a la vez fascinante y terrorífico del líder coreano Kim Jong-un, que fue un joven enamorado del baloncesto y criado en Suiza que hoy se erige como dictador de Corea del Norte, uno de los países más secretos del mundo. Al músico Santiago Auserón no le falta ambición: en el ensayo Arte sonora (Anagrama) despliega un gran aparato teórico sobre la música en la Grecia clásica y su relación con otras artes.

En Caminos de intemperie (Galaxia Gutenberg) el muy sabio Ramón Andrés, muy crítico con la sociedad de internet, le da vueltas al oficio de escritor apuntalando la experiencia en la música y el arte, dos bazas fundamentales en su pensamiento. Y si alguien tuviera dudas sobre cuál es el poder de los monopolios deberá leer A la sombra de Amazon, de Alec MacGillis (Península).

NEGRA Y CRIMINAL. El apartado policiaco y criminal también promete: por lo que respecta a los autores locales hay que estar al tanto de Los nombres prestados de Alexis Ravelo (Siruela), que ganó el Premio Café Gijón de novela, y a Spanish Beauty de Esther García Llovet (Anagrama), quien revalida aquí todo lo que aportó en la estupenda Gordo de feria. Una mirada a la producción foránea nos trae Bobby March vivirá para siempre de Alan Parks (Tusquets) y El mentalista (Planeta) de Camilla Lackberg, que esta vez se ha aliado con un experto en agilidad mental y sugestión, Henrik Fexeus, para armar esta novela.

CELEBRACIONES Y RECUPERACIONES. Los centenarios se agolpan en este año. Cuando se cumple un siglo de la publicación de la novela que abrió la puerta a la modernidad, y cuando todavía no se ha invalidado su carga transgresora, dos editoriales como Lumen y Galaxia Gutenberg ofrecen dos preciosas ediciones del Ulises de James Joyce, aunque en el caso de la segunda tenga el aliciente de los dibujos inéditos que realizó Eduardo Arroyo y que quedaron en barbecho por el veto en su día del nieto del autor. Más inéditos: Los setenta y cinco folios (Lumen) de Marcel Proust que a modo de bosquejos primitivos de su obra magna En busca del tiempo perdido fueron encontrados tras el fallecimiento de su propietario Bernard de Fallois y ahora ven la luz.

Otro centenario, el de José Saramago, traerá por parte de Alfaguara la reedición de toda la obra del Nobel portugués, a la que hay que añadir Saramago. Sus nombres, un álbum biográfico que reúne fragmentos de su obra y fotografías. Otros centenarios de sendos nacimientos: el de Pier Paolo Pasolini trae de vuelta sus imprescindibles Escritos corsarios (Galaxia Gutenberg), mientras que el del poeta José Hierro tiene su celebración con otro librito biográfico de Jesús Marchamalo, Hierro fumando y el imprescindible volumen Vida, que integra poemas, dibujos, pinturas, fotografías y textos biográficos (ambos en Nórdica).

Capítulo aparte merece la apetecible edición de La Regenta de Clarín, en edición de Ignacio Echevarría y en la colección de tapa dura de Alba.