Los socios de coalición hicieron emerger ayer una nueva polémica por las diferencias internas sobre la baja laboral de tres días para las mujeres por menstruaciones dolorosas, de la nueva ley del aborto. Primero José Luis Escrivá reveló que este asunto se está debatiendo aún en el seno del Ejecutivo. Poco después el enfrentamiento escaló al ámbito de las vicepresidencias, con un choque directo entre Nadia Calviño y Yolanda Díaz. El Ministerio de Igualdad entregó el borrador de esta ley al resto del Gobierno en enero y su intención es que el anteproyecto se apruebe en el Consejo de Ministros del próximo martes.

La propuesta de Irene Montero no acaba de convencer a todos los ministerios. Se ha llegado a un acuerdo con Sanidad, que es coproponente del texto, pero hay diferencias con el de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Escrivá aseguró ayer que aún se encuentra “en proceso interno de discusión” en el Gobierno. Horas más tarde la vicepresidenta económica, Nadia Calviño, declaró que el Ejecutivo “no va a tomar ninguna medida que estigmatice a las mujeres”.