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La Opinión de A Coruña

Propuesta para favorecer la reducción del precio de los fármacos en España

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia reclama que los laboratorios puedan vender al importe que deseen, sin ser obligatorio dar el fármaco más barato

Un farmacéutico a punto de dispensar un medicamento. | // LA OPINIÓN

La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) publicó un estudio en el que analiza el mercado de distribución y venta de medicamentos financiados por el Sistema Nacional de Salud en España y propone varios cambios para incrementar la competencia y, al mismo tiempo, rebajar los precios en beneficio de los pacientes y del conjunto del sistema. Y es que la CNMC ha detectado que la obligación de dispensar el medicamento más barato, dentro de los fármacos con el mismo principio activo y sin patente que se venden en las farmacias, aunque se impuso para fomentar la competencia y que los laboratorios rebajasen los precios, en la práctica no ha tenido el efecto deseado dado que las farmacéuticas evitan la guerra de precios y para que haya margen para todos, los preparados de fórmulas y efectos similares se venden todos en torno al precio máximo fijado por el Ministerio de Sanidad. Frente esta situación, la agencia reguladora que promueve la competencia en España propone implantar un sistema de precios de referencia más flexible, de forma que se siga fijando un precio máximo pero cada laboratorio venda al precio que desee.

Así, se permite al consumidor elegir el medicamento en función de sus preferencias y si es más caro que el precio máximo, el consumidor paga la diferencia. Si es más barato, sigue estando financiado íntegramente por el Sistema Nacional de Salud. “La ventaja de este sistema es que permite que el consumidor sea más activo y disciplina más a los laboratorios”, según explicó en la presentación del estudio Joaquín López Vallés, director de Promoción de la Competencia de la CNMC.

Los países europeos que han liberalizado el sistema y no obligan a dispensar el medicamento más barato, como Dinamarca, Suecia o Países Bajos, tienen una media de precios en torno al 40% inferior a la media de la UE; mientras que España se pagan un 20% por encima. “Los estudios acreditan que se pueden lograr rebajas de hasta un 80% sobre el precio de salida al mercado con patente y en España cuando la patente decae el Sistema Nacional de Salud establece un precio máximo algo por debajo, entre un 20% y un 40%, y el precio ya no se mueve de ahí”, argumentó López Vallés.

La CNMC propone impulsar campañas de formación y educación sanitarias entre prescriptores y consumidores para fomentar la compra de medicamentos genéricos y reformar el sistema de márgenes de los mayoristas (almacenes) y minoristas (farmacéuticas), de forma que sus ganancias no estén asociadas al precio de venta del medicamento, lo que “incentiva que se venda el más caro”, sino al servicio prestado. Es decir, que el margen que reciben los distribuidores esté relacionado con el servicio y que sea mayor, por ejemplo, si se reparte en una zona rural o si el fármaco necesita ser conservado en frío. El regulador propone que parte de los descuentos que almacenes y farmacias reciben por pronto pago o por comprar volúmenes muy grandes retorne al sistema. En el Reino Unido, tienen que compartir un 8% de los descuentos con el sistema sanitario y la introducción de un modelo similar en España supondría un ahorro de 800 millones al año.

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