Los casos confirmados de viruela del mono en Galicia ascienden a 7 casos, según el último informe del Ministerio de Sanidad, que contabiliza 800 en el conjunto de España. Se trata de 792 hombres y 8 mujeres con edades comprendidas entre 3 y 67 años. Se reportan infecciones en 16 comunidades, solo se libra La Rioja. Los datos vuelven a estar desactualizados con respecto a los de Madrid, la comunidad con mayor incidencia y que contabilizó hasta el pasado martes un total de 797 positivos, 24 más de los comunicados hasta el día precedente.

Llama la atención que haya algún caso pediátrico de 3 años. La Organización Mundial de la Salud (OMS) dijo ayer que le preocupa que la viruela del mono pueda propagarse a grupos de alto riesgo, como niños y embarazadas, tras observar que hay una “transmisión sostenida del virus”.

“Esto podría indicar que el virus se está asentando y que podría moverse a grupos de alto riesgo, como niños, mujeres embarazadas o personas inmunodeprimidas”, sostuvo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus en una conferencia de prensa en Ginebra. Reveló que se ha empezado a ver “que varios niños han sido infectados”.

La organización precisó que en esta categoría entran todos los menores hasta los 17 años y que de los casos reportados —dos del Reino Unido y otros todavía por confirmar en España y Francia— ninguno ha sido severo.

“No obstante, es un grupo de edad que realmente nos preocupa, aunque sean (casos) leves, así que tenemos que hacer todo lo posible para controlar este brote a través de las medidas sanitarias existentes”, declaró un experto.

Las últimas notificaciones recibidas por la OMS han elevado a 3.413 los casos de viruela del mono en cincuenta países que no eran endémicos de esta enfermedad, que ha estado presente en las últimas décadas en África central y occidental.

La OMS decidió el pasado fin de semana que el actual brote de viruela del mono no constituye por el momento una emergencia sanitaria de alcance internacional, como es el caso del COVID-19, tras recibir una recomendación en este sentido de los científicos de su Comité de Emergencia.

Esa recomendación, sin embargo, no fue inicialmente unánime ya que tres científicos miembros de esa instancia consideraban que se reúnen las condiciones para declarar la emergencia. Once miembros opinaron en sentido contrario y la recomendación fue finalmente adoptada por consenso.