Sanidade informa hoy de un total de 796 pacientes hospitalizados con COVID en Galicia. Hay 25 enfermos con coronavirus en UCI (+4) y suben a 771 los que están en planta (+104). Esos casi 800 ingresados son 107 más que los que había al llegar a este primer fin de semana de julio que acabamos de dejar atrás --el sábado el Sergas comunicó 689 ingresados según los datos registrados hasta las 18.00 horas del viernes-- y 200 más que hace una semana.

HOSPITALES

Los hospitales del área sanitaria de A Coruña y Cee acaparan casi el 24% del total, así que cerca de la cuarta parte de los casi 800 hospitalizados con COVID en Galicia están en centros del distrito hospitalario coruñés. Sanidade comunica exactamente 184 ingresados con coronavirus en el área sanitaria de A Coruña y Cee, 15 más tras el fin de semana. Se mantienen 7 en UCI (=) y suben a 177 los hospitalizados en planta (+15). La mayoría, 168, están en el Complexo Hospitalario Universitario de A Coruña (Chuac); además hay 6 hospitalizados en el Virxe da Xunqueira de Cee, otros 6 en el HM Modelo, tres en el Quirón --uno de ellos en UCI-- y uno en el San Rafael.

Por áreas sanitarias, la presión hospitalaria aumenta con respecto al viernes pasado en las siete, en especial en la de Vigo, en la que suben a tres los pacientes con COVID en UCI --uno más-- y a 121 los ingresados en otras unidades --20 más--. En Lugo se incrementan a seis las personas en UCI con COVID --tres más que el viernes-- y a 104 las hospitalizadas en otras unidades --17 más--.

En el área de Ourense se reducen a dos los pacientes con COVID en UCI --uno menos--, pero aumentan a 112 los hospitalizados en otras unidades --16 más--; mientras que en los hospitales del área de Pontevedra y O Salnés siguen dos en críticos y suben a 90 los ingresados en otras unidades --13 más--. En la de Santiago y Barbanza descienden a tres los ingresados en UCI --uno menos-- y aumentan a 112 los de otras unidades --13 más--, mientras que en la de Ferrol se incrementan a dos los críticos --uno más-- y a 55 los hospitalizado en unidades convencionales --10 más--.

CASOS ACTIVOS POR ÁREAS

Los casos activos en Galicia bajan a 14.490 (-1.109) tras registrar Sanidade un total de 1.919 positivos durante el fin de semana --753 en las últimas 24 horas-- y más de 3.000 altas. El total de infectados baja en todas las áreas sanitarias. Donde más desciende es en las áreas de A Coruña, Vigo y Santiago, que aún así siguen siendo las que acumulan más infectados en fase activa del virus.

El área de A Coruña baja a 2.978 casos activos (-378) tras registrar 372 positivos durante el fin de semana --146 de ellos en las últimas 24 horas-- y 750 altas. Santiago sale del fin de semana con 2.603 casos activos (-217). Vigo baja a 2.299 infecciones activas (-313). Lugo reporta 1.948 casos activos (-36) y Ourense 1.937 (-42). Pontevedra baja a 1.568 (-103) y Ferrol registra el menor descenso al bajar a 1.140 casos activos (-16).

PREOCUPACIÓN DE LOS SANITARIOS POR LA 7ª OLA

El Sindicato de Enfermería (SATSE) ha denunciado que la "falta de previsión e incapacidad" de las administraciones sanitarias van a convertir los hospitales en una auténtica "bomba de relojería" este verano, "al tener previsto cerrar 8.600 camas cuando la repercusión de la séptima ola de COVID-19 es cada vez mayor en los centros y sus profesionales están totalmente saturados, exhaustos y sobrecargados".

Según los datos recabados por SATSE en las diferentes comunidades autónomas, está previsto que se vayan a cerrar en verano, al menos, 8.594 camas en toda España. Al respecto, el sindicato apunta que se trata de una cifra global "a la baja", ya que en distintos centros y servicios "no han querido dar los datos, argumentando que dependerá de la evolución futura de la situación".

Por comunidades autónomas, en Madrid se cerrarán, al menos,1.800 camas; en Andalucía 1.400 camas; 1.000 camas públicas en Cataluña; 900 en País Vasco; 726 en Galicia; 500 en Aragón y 380 camas en Asturias. En lo que respecta a Castilla y León, la previsión es 466; en Comunidad Valenciana son unas 400 camas y en Extremadura, 200.

Por su parte, en Castilla-La Mancha, el cierre previsto afecta a 200 camas; en la Islas Baleares son 170; en Murcia, 150 camas cerradas; en Cantabria, 148; en Navarra, en torno a 100 camas cerradas y 54 en La Rioja. En Canarias no está previsto inicialmente cerrar camas.

A través de un comunicado, SATSE ha subrayado que el cierre de camas y la suspensión de "miles" de consultas externas, pruebas diagnósticas e intervenciones quirúrgicas "es algo especialmente grave en estos momentos, cuando la séptima ola de COVID-19 está generando un progresivo incremento de la presión asistencial, tanto en urgencias, plantas y UCIs, y las listas de espera en todos los servicios de salud se han disparado a consecuencia de la pandemia".

Al respecto, el Sindicato de Enfermería estima que el cierre de 8.594 camas supondrá la pérdida de más de 773.460 estancias hospitalarias, mientras hay más de 706.000 personas esperando ser operadas en la sanidad pública, según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, y que suponen la peor cifra registrada desde 2003.

Según SATSE, las distintas administraciones sanitarias autonómicas, "salvo honrosas excepciones", "no solo no han aprendido nada de la pandemia, sino que no han hecho ningún caso a lo acordado por el conjunto de partidos políticos en la Comisión para la reconstrucción social y económica de nuestro país del Congreso de los Diputados, sobre incrementar de manera significativa las camas hospitalarias públicas".

"Cerrar camas conlleva que en los hospitales no se puede garantizar una atención y cuidados óptimos al conjunto de la ciudadanía que, lógicamente, también enferma y tiene problemas de salud en verano que no pueden esperar a después de septiembre", añade el Sindicato de Enfermería.

Por su parte, lamentan que los enfermeros y fisioterapeutas tienen que hacer frente a esta situación "totalmente agotados y exhaustos, tanto física como psicológicamente, al soportar una sobrecarga y tensión asistencial enorme y no haberse recuperado totalmente de la pandemia".

"Se carga, un año más, en las espaldas de los profesionales la responsabilidad de atender a los ciudadanos en unas condiciones muy precarias provocadas por los gestores", concluyen.

LOS MÉDICOS DE FAMILIA YA HABLAN DE 8ª OLA

El portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, Lorenzo Armenteros, ha alertado este lunes que se entra "en la octava ola" de COVID-19 tras pasar "una séptima casi fantasma".

"Aunque no tenemos datos de la mayoría de los positivos, por coronavirus, porque solamente conocemos la incidencia en mayores de sesenta años, los casos que vemos en las consultas, los nuevos casos en gente joven y los casos que podían ser sumados de autotests que realizan los pacientes, estaríamos en una octava ola", ha argumentado Armenteros.

Y ya una octava porque, ha matizado, se ha "pasado una séptima ola casi fantasma, desaparecida porque no había datos suficientes, así que de forma epidemiológica estaríamos en un octava ola". "Ese pico que se está dando en las dos últimas semanas podría indicarnos que hay una nueva ola en ciernes y ya está empezando a subir", ha apostillado el portavoz de los médicos de familia.

El facultativo lucense ha advertido que "delegar la seguridad sobre los ciudadanos es complicado porque están muy cansados, hay un cansancio pandémico y la gente quiere disfrutar del verano, de las aglomeraciones, pero esto da lugar a un gran número de contagios", avisa.

VARIANTES

Un aspecto sobre el que hace especial hincapié es que las "características de las variantes son diferentes; así la B A-5 es muy infecciosa y la sintomatología es mayor". "Los síntomas son mayores y obliga a ir a consultas de Atención Primaria y a un mayor ingreso hospitalario. Las variantes no son iguales y no se deben tratar de la misma manera", ha sentenciado.

Lorenzo Armenteros ha incidido en la necesidad de seguir "utilizando mascarillas en interiores, en el transporte público y cuando se produzcan aglomeraciones".

Finalmente ha apelado, a su vez, al uso de los tapabocas "de forma solidaria, de tal forma que cuando se tenga cualquier sintomatología respiratoria usar las mascarillas".