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La Opinión de A Coruña

Ramón López de Mántaras | Fundador del Instituto de Inteligencia Artificial del CSIC

“Repetimos el error de crear expectativas exageradas sobre la Inteligencia Artificial”

“Uno de los problemas es que antropomorficamos demasiado a los robots: el referente somos nosotros”, afirma el investigador

El profesor Ramón López de Mántaras, en la Ciudad Politécnica de la Innovación, en el campus de Vera. | // MIGUEL ÁNGEL MONTESINOS

Es uno de los pioneros en Inteligencia Artificial (IA) en España y trabaja con robots autónomos. Ha participado recientemente en un foro en la Universitat Politécnica de Valencia, como presidente del comité científico de ValgrAI, la escuela de posgrado y red de centros de investigación valenciana en IA, impulsada por la Generalitat junto a universidades y empresas.

Lleva muchos años dedicado a la Inteligencia Artificial (IA), ¿cómo empezó en un campo que es relativamente joven?

Estaba en el lugar adecuado en el momento adecuado. En 1977-78 hice mi tesis en la Universidad de Toulouse (Francia), donde apareció la oportunidad de investigar sobre robótica. De ahí amplié los estudios en EEUU, y cuando regresé a España, estuve primero en la Politécnica de Barcelona, y luego en el CSIC. En 1985 fundamos un centro de investigación en IA y 1993 se creó el instituto de investigación, en el que todavía estamos.

Habrá visto muchos avances estos años. ¿El de ahora es el impulso definitivo?

A lo largo de la historia de la IA decimos que hay dos “inviernos”, épocas con expectativas muy desmesuradas que no se cumplieron y que hicieron que la IA cayera en desgracia y no se financiara. Eso repercutió sobre todo en investigación. Ahora estamos en la cresta de la ola, está muy de moda —demasiado incluso—, y parece que lo resolveremos todo. Se está de nuevo repitiendo el error de crear expectativas exageradas. La diferencia con los anteriores “inviernos” es que ahora eso sería más difícil: posiblemente haya un bajón, pero no tan duro, porque hay muchísimas grandes empresas tecnológicas apostando muy fuerte. Se desacelerará algo o se desestabilizará, pero continuarán haciendo negocio y el mundo académico, investigando.

Ha hablado de negocios, de empresas... ¿Ha sido la financiación un problema cuando la IA no estaba tan de moda?

Claro, era muy difícil obtener financiación durante muchas épocas, en el pasado.

¿Y cuál es el siguiente reto que quieren cumplir?

Lo más importante es dotar a la IA de sentido común, que realmente comprenda nuestro mundo, la semántica del lenguaje... y no sabemos muy bien cómo hacerlo. Las máquinas no tienen el conocimiento general que los humanos aprendemos a lo largo de la vida, no son seres vivos y no experimentan. Por ejemplo, si Juan el viernes por la noche salió a tomar una cerveza, no tenía efectivo, la tarjeta se le quedó en el único cajero del pueblo y luego se encontró con un amigo... sabemos que pagó el amigo o le fiaron, porque el banco no abrirá hasta el lunes. Eso es obvio para nosotros, pero una máquina no lo sabe.

Es entender el contexto...

Y el contexto influye en el significado de las cosas y las máquinas tampoco son capaces de captarlo.

El de la Inteligencia Artificial es un mundo lleno de mitos, quizás por el cine o la literatura. Se tiene la imagen de robots, siempre humanoides... ¿Esto afecta a su trabajo?

Efectivamente. Uno de los problemas de la Inteligencia Artificial es que antropomorficamos demasiado, el referente somos nosotros. Si juegan al ajedrez pensamos que pueden hacer otras cosas, pero no. Los robots y la IA se programan para cosas muy concretas y tareas específicas, no tienen inteligencia generalizada. Dotarlas de sentido común también dejará de limitarlas y podrán ser multitareas.

Ha hablado de expectativas. Ahora se presenta la IA como una gran oportunidad de futuro, tanto de formación, como laboral o económicamente. ¿Es importante tomar posiciones?

Sin financiación es difícil hacer cosas, por mucha gente preparada que haya, y otro problema es que faltan expertos. Dependemos de la financiación para formar a nivel universitario y en FP.

Preside el comité científico de ValgrAI. ¿Cómo valora esta apuesta?

Sirve para sumar esfuerzos y crear sinergias. Hace falta más masa crítica para llevar a cabo proyectos ambiciosos y para la formación. Es fundamental lo que hace ValgrAI, es la iniciativa perfecta.

¿Hasta qué punto es importante la unión de la administración, las empresas y las universidades?

Es absolutamente necesaria esta complicidad y las relaciones con las empresas: para financiar proyectos, hacer doctorados industriales y resolver problemas de interés. ValgrAI está muy bien posicionado, porque se han juntado grupos muy potentes. Valencia siempre ha sido un polo de IA importante y de prestigio en España y ValgrAI servirá para avanzar más rápidamente y mejor, y culminar la formación en másteres y doctorados.

¿En qué sentido ha sido un referente Valencia?

A nivel de investigación.

Ha dicho que faltan expertos, pero debe haber gente que forme a los futuros profesionales. ¿Se descubre tarde la IA en la universidad?

Hasta recientemente era así; ahora ya no. La ventaja de estar de moda es que está en boca de todos y casi que en Primaria ya han oído hablar de IA. Eso es positivo.

En algunos colegios programan como si fuera un juego.

Pedagógicamente es una muy buena manera de enfocarlo. Ya en Secundaria o en la universidad tendrán formación teórica más sólida y seria.

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