Cerca de 12.000 jóvenes europeos se reúnen en Santiago de Compostela desde ayer y hasta el próximo domingo para participar en la Peregrinación Europea de Jóvenes (PEJ) organizada por la Iglesia católica, que estaba previsto que se celebrase el verano pasado pero que tuvo que posponerse por la pandemia del COVID-19.

El acto inaugural se desarrolló en la tarde de ayer en la plaza del Obradoiro, con la participación del obispo de Santiago, Julián Barrio. Los jóvenes realizaron turnos para saludar al apóstol en la catedral y participaron en oraciones en distintos puntos de la ciudad. Para la noche estaba previsto un concierto de música cristiana en el Obradoiro, pero se suspendió a última hora a causa de problemas técnicos.

Los peregrinos llegaron a través de las once rutas del Camino de Santiago y a ellos se sumarán 55 obispos de España, Italia y Portugal, además de 370 sacerdotes y 400 miembros de vida consagrada. Por las mañanas habrá catequesis y por la tarde se ofrecerán talleres y otras actividades. En las noches habrá espectáculos, conciertos y visitas culturales.